Sueños

11 mayo, 2011

Y pensar que en esta época Tom Cruise era un sex-simbol...

Y pensar que en esta época Tom Cruise era un sex-simbol...

Toda mi vida he tenido una relación amor-odio con mis sueños. Y no me refiero a los sueños de “mamá, quiero ser artista” sino a los que tienes encima de un colchón y debajo de una manta.

Suelo recordar casi todos mis sueños. Cuando era pequeña tenía un sueño semanal, porque coincidía con una serie que daban por televisión en La 2 (en esa época en la que solo había s 2 o 3 canales) sobre vampiros. De la serie solo recuerdo que me gustaba mucho y que era en blanco y negro. Y mis sueños también eran en blanco y negro: estaban ahí todo el casting de la serie y además yo, que era la vampira benjamina que se quería congratular con el patriarca vampiro, que en la serie era estupendo y maravilloso y en mis sueños un hijo de la gran puta que no me aceptaba como vampira y siempre me acababa mordiendo… pero para matarme, claro.

Siempre tenían la misma estructura, como en una serie de televisión: se planteaba al inicio del sueño un problema o una temática, ese problema o temática se desarrollaba y al final, invariablemente, acababa el sueño con el viejo chupándome la sangre. Lo curioso es que, aunque era un sueño, yo ya sabía que al final me iban a matar, así que sueño tras sueño me esforzaba por ganarme al viejo chupasangre, pero no había manera.

Hasta que llegó el último capítulo de la serie. Lo recuero perfectamente, como si lo hubiera soñado esta misma noche. El sueño empezaba en el salón de la familia vampírica, todos con festivos sombreritos de papel y demás parafernalia, porque era mi cumpleaños. Alrededor de la mesa llena de fantas y triangulitos de bimbo con nocilla, estaba toda la familia vampírica feliz y contenta porque al cumplir años me iba a convertir en miembro de pleno derecho de la familia, me saldrían los colmillos y demás. Asustaba, porque ya sabía lo que iba a venir, soplé las velas y cerré los ojos, esperando a que mi eterno enemigo se abalanzara sobre mí, tal como hizo. Pero esta vez, me dio un abrazo y me dijo un: bienvenida.

Y así son mis sueños, y este es el primero (o, mejor dicho, la primera serie de sueños) que recuerdo. Tengo muchos más, y @AnaGazza insiste en que los escriba, así que al final me ha convencido y lo voy a hacer. Espero que no acabéis pensando que estoy como una cabra.

6 Responses to “Sueños”

  1. Fi Says:

    Te entiendo porque es algo que me pasa a mi, aunque en otro sentido. Ya puse alguna vez un post relacionado http://www.filogia.com/?p=858

  2. DianaX Says:

    y como se llamaba la serie?

    • Bronte Says:

      Lo peor es que era tan pequeña que soy incapaz de recordar cómo se llamaba esa serie, pero, por si alguien puede hacerse una idea, la serie era similar a “La Familia Monster”

  3. misswerty Says:

    Si… recuerdo ese tipo de sueños… qué mal rato pasaba!! aunque había momentos en que me lo tomaba con humor y decía que en lugar de irme a dormir me iba a ver qué peli ponían esa noche! 😛

    Besitosss!

    • Bronte Says:

      Te lo tomabas mejor que yo entonces!! Pero era bastante masoca, porque aun sabiendo lo que tocaba después, disfrutaba como una enana viendo la serie…


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