La fábula de la liebre y la tortuga

27 septiembre, 2010

Ayer, volviendo a casa de cenar con mi cuñada que ha hecho un viaje semi-exprés en Barcelona por trabajo, escuchamos en la radio cómo un grupo de gente había tomado la fábula de la liebre y la tortuga como un modo de vida. Es decir, de qué sirve vivir la vida corriendo cuando podemos conseguir lo mismo lentamente.

Si os digo la verdad, yo nunca he visto esta fábula desde el punto de vista habitual. Cuando me contaron este cuento de pequeña, en vez del típico “mira la tortuga, qué buena, perseverando ha conseguido lograr lo mismo que el otro, que lo tenía todo a su favor… tienes que ser constante!” yo siempre pensaba: “vaya, que si eres bueno en lo tuyo no te relajes porque puede venir alguien mediocre y conseguir lo mismo si tú le dejas sitio”. Es decir, en vez de darle mérito a la tortuga por conseguirlo, siempre pensaba que la liebre fue tonta por creérselo tanto y dejarse ganar.

Aunque casi me gustó más la conclusión que siempre ha sacado ÉL: “Confíate en ganar si eres constante y, sobretodo, si el otro comete un error.”

En fin, que cada uno la interprete como quiera. Como cuento está bien, pero creo que me buscaré mis propias moralejas.

Foto de aquí

5 Responses to “La fábula de la liebre y la tortuga”

  1. misswerty Says:

    Y qué gran verdad! jajaja la tortuga será perserverante pero la liebre se pegó una buena siestecilla…

    Besitos!

  2. acoolgirl Says:

    Creo que estoy con ÉL… Siempre que voy a alguna entrevista de trabajo o prueba pienso… a ver si el otro la caga o es peor que yo!! xDD

    Un besitooo

  3. Pal Says:

    No gana el más talentoso, si no el más constante.
    Ahora, si el más constante es el más talentoso… jejejeje… yo siempre pienso que no basta con el talento, se necesata la constancia.
    Y me seguiría enrollando ,pero el post es viejo y yo tb… jejejeje

  4. Ivone Caus Says:

    Yo también tengo mi interpretación. No soy muy partidaria de los libros de autoayuda o que te enseñan cómo llevar a cabo tu profesión, pero últimamente hay algunos muy buenos.

    Empecé a leer “El arte del mínimo esfuerzo” cuando me di cuenta de que todo lo leía en diagonal, siempre con prisas. Si quieres, te lo dejo y lo hojeas.

    A ver si me aplico el cuento 😛


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: