El día que me hice personal shopper

29 julio, 2010

La verdad es que el mundo de la moda, tan superficial y creativo a la vez, siempre me ha gustado. Quizá se deba a las largas tardes que pasó mi abuela explicándome cómo había cosido todos y cada uno de los trapitos que se le antojaban a mi madre. Por suerte para mi madre mi abuela era modista, así que en vez de vestirse con lo poco que había en su casa podía permitirse ir a la moda, aunque fuera reciclando viejos pantalones y camisas.

Supongo que eso de que nos guste la ropa viene de familia. Yo lo aprendí de mi madre, que en su día fue una de las mayores tredsetters de Barcelona por lo que tengo entendido. Ella, a su vez, lo aprendió de su madre -mi abuela-, que como ya he comentado era modista. Mi abuela lo aprendió de su madre, que cosía para las vecinas del pueblo de Logroño en el que vivían… Y así ad infinitum.

Si os digo la verdad, una de mis asignaturas pendientes (que no descarto cursar y aprobar algún día) ha sido estudiar algo de diseño y confección… Pero ah, cuando eres joven y tienes que decidir qué es lo que tienes que estudiar, a veces prima más la opinión de tus padres (“niña, con eso te vas a morir de hambre, estudia económicas”) que tus inquietudes.

Total, que si bien creo que tengo poco tiempo para aprender a coser y diseñar para sacar mi propia colección de moda (que sería preciosa, por cierto), sí que creo que tengo tiempo suficiente para ver qué se lleva y qué y cómo tiene que llevarlo la gente  para dar una imagen determinada o, simplemente, para estar más guapos.

Así que saqué tiempo aprovechando que estaba de jornada intensiva y me metí en un curso ídem para ser personal shopper. La verdad es que en este caso, decirlo en inglés suena altamente superficial, por lo que si lo preferís también podéis llamarlo asesora personal. Hay que ver lo importante que es jugar con los idiomas para quedar bien 😛

De modo que aquí me tenéis. Con un titulín bajo el brazo que dice que cualquiera se puede poner en mis manos y, viendo cómo es y lo que quiere, puedo hacerle el look perfecto para cada ocasión. Porque, aunque de nuevo suene superficial, la imagen es lo primero que nos llega de las personas, lo primero que nos define… Y además de querer transmitir lo que tienes dentro, también puedes jugar con ciertos colores y formas para proyectar algo más de ti con tu imagen, como por ejemplo responsabilidad, seriedad, frialdad… Parece increíble que todo eso pueda conseguirse solo cambiando ciertas prendas de tu armario, pero se puede.

¿Alguien quiere ser mi conejillo de indias? 😉

3 Responses to “El día que me hice personal shopper”

  1. Missmole Says:

    Mmmm, es tentador dejarse aconsejar por una experta,jeje.

    Seguro que se te da genial!!

  2. Fi2 Says:

    Yo me dejaría pero es que estamos taaaan lejos!! 😦


  3. […] hace ya un par (¿o tres?) de meses soy Personal Shopper. Si bien es cierto que no lo hice para sacar ningún rédito económico, sí que me ha servido para […]


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