07.31.08

Cerdeña me espera

Publicado en Personal, Viajes, Él tagged , , , , a 11:33 am por Brontë

Sí! SÍÍÍÍÍÍÍ!!! Por fin, me voy, ME VOY! ME VOY DE VACACIONES! Oh Dios mío, Oh Díos mío, creo que aun no me lo puedo creer!!

Niños y niñas, chicos y chicas, mayores y mayoras (como diría la Mtra. Aído), me voy. Me voy, me largo, me piro (vampiro), abandono, me alejo, cojo un vuelo… En fin, lo que queráis. Sea lo que sea lo necesito. Lo necesitamos. Llevo dos semanas con un agobio increíble, con ganas de coger las maletas, meter un par de bañadores, cogerle a ÉL, y subir a ese avión que me espera esta tarde a las ocho. Desgraciadamente soy una de las seis millones de personas que planean moverse este fin de semana por las carreteras españolas porque me tengo que pirar a Girona desde Castelldefels, pero la verdad… Aunque me suponga una hora y media de camino en coche más la caravana de rigor, sarna a gusto no pica. Mirad, ya se me está poniendo cara de idiota (de la felicidad).

Así que durante los próximos días, si pensáis en mí, tened seguro que voy a estar, entre polvo y polvo, en playas paradisíacas disfrutando del estímulo sesuarl que provoca el sol cayendo a plomo sobre mi piel. Eso sí, aunque pienso volver negra, iremos con protección cuarenta y sombrilla, que sino en vez de novio me vuelvo con un churrasquito.

FELICES VACACIONES A TODOS!!!!!!!!!!!!!!!

07.24.08

La gente me puede

Publicado en Personal, Pisito tagged , , , , , , a 9:10 am por Brontë

Ha pasado mucho tiempo desde mi última entrada, pero es que desgraciadamente ha pasado mucho tiempo sin que pueda estar relajada en casa, o en la oficina… Trabajo, trabajo, trabajo, todo es trabajar aquí y allá. Ni un momento de descanso, solo los domingos, y porque está todo cerrado… Así que mis obreros no me pueden hacer ningún encargo, ni tengo ningún cliente al que intentar captar con medidas sutiles como por ejemplo: Necesito que me compres, pedazo de cabrón, que estamos en crisis.

Ahora escribo porque ¡Por fin! las obras van viento en popa. No creáis, llevamos ya cuatro meses con este tema y cada vez estoy más y más cansada. Eso sí, no se puede negar que he aprendido muchísimo, tanto tanto que si algún día vuelve a crecer la burbuja inmobiliaria tengo claro que me hago capataz, porque total… Lo que he estado haciendo en casa, con la inestimable ayuda de Turg y de mi padre (por Dios, menos mal que los he tenido a ellos), han sido cosas de jefe de obra. Solo os diré que fui a hablar con un arquitecto amigo de uno de mis hermanos y al acabar la conversación me dijo: “Veo que estás puesta en el tema, ¿no?” Imaginaos a qué punto de “quemazón” he llegado que en ese momento me sentó como una patada en el culo.

Pero han pasado muchas más cosas por aquí. A mi madre la han operado de la pierna (le han puesto una rodilla nueva) y os puedo decir que está absolutamente insoportable. Pero cuando digo insoportable quiere decir que nuestras conversaciones son del estilo:

- Mamá, ¿ha sacado el-chico-de-las-faenas (no voy a poner el nombre) algo para comer?

- GGGGRRRRRRRRGGRRRR (Gruñidos guturales) ES QUE NO VES QUE NO ME PUEDO MOVEEEEEERRRR!! YO CÓMO LO VOY A SABER!!!! MÍRALO TÚUUUUUU- Solo le falta gritar que soy una mala hija porque no he ido a abanicarle y ese tipo de cosas esclavistas.

Está de tan mal humor que ÉL y yo la llamamos Balrog. Cada día tengo una bronca con ella, no porque yo quiera, sino porque parece que por el mero hecho de ser su hija y estar a tiro me la merezco. Ay señor, lo que me merezco es el cielo.

Por lo demás puedo decir que mejor, pero reconozco que el hecho de estar tan cansados y tener un ambiente de cementerio en mi casa no hace que veas las cosas buenas con mejores ojos.

Ah, os diré que mi dieta fue estupendamente, y que la doctora etsa es un encanto (Citta, te debo un mail, lo sé!!!). Ahora puedo decir que estoy bastante buena, para mi alegría y la de ÉL, claro, aunque ÉL ya estaba muy muy contento antes. Eso sí, ahora tengo a las típicas gilipollas (como mi compañera de trabajo y alguna de mis conocidas) que me sueltan cosas como: “Aaay, pero qué suerte tienes, cómo te has adelgazado!” A lo que yo les contesto: “mira tía, de suerte nada, que la que se metía una carne con patatas fritas eras tú mientras yo me pedía una ensalada.” O bien: “Uy, vaya bocata te comes hoy, no?” A ver, pedazo de zorra, no eres tú la que te papeas un bocata de chorizo cada noche para cenar? Pues si yo me como una flauta para desayunar, no me toques los ovarios.

¿Lo bueno? Pues que en 7 días (No me lo puedo creer) cojo un vuelo a Cerdeña, y voy a disfrutarlo como una enana. Pienso desconectar los móviles, quiero que la obra se pare y no saber absolutamente nada de Barcelona, de los obreros, de mi familia, de mi madre, de mis amigas ni de nada.

Además, espero que para finales de septiembre empiece con las inauguraciones. No os podéis imaginar las ganas que tengo, porque además de la felicidad de tener “mi nidito”, eso va a implicar:

· No tener que ver a mi madre

· No tener que ver a los obreros (ay, si yo os contara…).

· Poder pasarme dos tardes seguidas tiradas en el sofá, sin tener que hacer nada.

· Dejar de verles la cara a los vendedores de la tienda de materiales de construcción.

· Relajación, física y mental.

De verdad, ya os digo yo que una obra cansa a cualquiera, pero cuando la tienes pegada a tu casa es matador. Porque llegas de trabajar y lo primero que haces es ir a la obra a ver si les falta algo. Acabas de comer y lo primero que haces es ir a la obra a ver si les falta algo. Te levantas el sábado y lo primeor que haces es ir a la obra a ver si les falta algo. Y cuando piensas que ya está todo atado y decides ir a tomarte algo, entonces te llaman al móvil diciéndote que has de volver porque te falta algo. Así, día tras día, desde hace cuatro meses.

Necesito unas vacaciones