Paréntesis
Estos días voy a ir un poquitín de culo. Hoy se ha ido ÉL (te estoy echando de menos una barbaridad) a sus tierras a ver a su familia, que ya se están olvidando de su cara, y a partir de hoy también tengo un montón de faena. Resulta que Gran Hermana está de baja, así que tengo que hacer su trabajo y el mío. No es que sea mucho, pero lo tengo que hacer en tres días. Qué bien, ¿eh?
Así que nada, a menos que me pueda conectar desde casa no puedo ni escribir ni mirar vuestros blogs, y el resto del tiempo que no trabajo, como lo echo de menos una barbaridad (a ÉL) estoy más bien colgada del teléfono dándole la paliza (¿Dónde estás? ¿Dónde vas? ¿Qué haces? ¿Qué vas a hacer? ¿Me quieres? ¿Seguro que me quieres? No me quieres, ¿no? etc etc) y como estaré mimosa y con morriña me apetecerá más estar debajo del plumón (qué frio y qué niebla hay hoy…) comiendo helado de chocolate y viendo pelis. Ah, y colgada del teléfono, por supuesto.
Pero nada, que os mando a todos un beso y que pronto os veo, cuando vuelva la Gran Hermana y pueda dedicarme a “mis labores” habituales! muaaa
