Mi otro juguete
Todo el mes de Octubre tenía planeado pasarlo en Córdoba porque mi sobrinito estaba a punto de nacer. La cuñada de ÉL salía de cuentas este sábado, así que todos (los que vivimos fuera) estábamos cruzando los dedos para que el niño tuviera a bien salir del útero materno este fin de semana.
¡Y así fue! El domingo a las 5.30h de la mañana ÉL y yo fuimos tíos de un niño que parece un muñeco. Lo más cuco es que parece una ranita porque está bien encogidito siempre, y además es tan pequeño… Puedo rodearle la cintura (mejor dicho, el proyecto de cintura) perfectamente con ambas manos, y eso que las tengo pequeñas. Además tiene una carita muy dulce y muy cuca, y sobretodo se parece increíblemente a su padre. Y por cierto, los genes recesivos de su padre (rubio de ojos muy claros) parece que están ganando a los de su madre (morena, ojos oscuros…). Eso me da cierta esperanza de que mis hijos se parezcan a ÉL!!! jejeje
Dejando de lado el evidente insinto maternal que cada niño que viene al mundo me despierta, diré que este pequeñuelo entra dentro de la categoría “cosa más bonita del mundo“, claro que en versión recién nacido. Ahora solo hace falta mimarlo mucho y regalarle un montón de cosas para conseguir ser su tía favorita.. hummm, la competencia será dura, pero ¡JA! Con los niños no hay quien me gane.

