Mi (fallido) blanqueamiento dental
No sé si os lo dije pero ayer me iba a mi dentista habitual (ahí donde me saqué la muela del juicio y que se me hizo un morado y una inflamación que parecía que tuviera un currusquillo de pan) para hacerme un blanqueamiento dental. La semana pasada ya se la hizo ÉL, y los resultados fueron increíbles. Vamos, no es que tengamos los dientes muy amarillos (según la luz) pero el café, el té y el tabaco hacen estragos en nuestros esmaltes. Total, que después de NaturHouse (he perdido un 15% de la grasa que me sobra, por cierto) me fui toda feliz -y nerviosa- al dentista.
ÉL ya me había explicado cómo iba el tema, pero aun así el dentista y la enfermera me lo explicaron también. Primero te ponen un bucal de plástico que te separa los labios de los dientes y que te obliga a tener la boca abierta en una mueca grotesca para medir el tono de tu diente con otros tonos de ejemplo que tienen ellos ahí. Te hacen algunas fotos para ellos y empiezan la preparación. Te ponen otro bucal de plástico blanco, creo que era algo parecido a la silicona, que te abre los dientes y además te cubre los labios para que con el láser no se quemen. Después, te ponen un protector en las encías, una sustancia que en un principio es líquida pero con el paso del rato se vuelve dura, y hace la forma de la encía que va recubriéndote los dientes; además, es de colorines cantosos, muy gracioso! jeje Luego, con un pincel, te ponen un líquido que ya advierten que pica un montón. Ahí te recomiendan que estés muy muy quieta, y es como yo me estuve: súper quieta, quietísima. Para asegurarme de mi “quietud” cerré los ojos y me concentré en las puntas de los pies. Cuando el médico/dentista hubo acabado, me comentó que tenía el bucal algo movido pero que era mejor no intentar ponerlo bien porque entonces moveríamos todo el producto que me acababa de poner sobre los dientes y entonces me empezaría a picar por toda la boca. Que digo yo: ¿No podría haberse dado cuenta, entre la aplicación del primer producto y otro, que tenía el bucal movido? Bueno, pues se dio cuenta después. Igualmente, no tomaron ningún tipo de protección ni de medida ante eso, el médico se marchó y me dejó ahí con la enfermera.
Una vez estuvimos las dos solas me dijo que abriera los ojos (yo seguía concentrada en lo mío) y que me relajada porque estábamos las dos solas. Luego me dijo que me moviera un poco hacia ella. Cuando lo hice, ella se levantó (no sé dónde coño estaba) y yo empecé a notar que el bucal se me desprendía por el lado derecho de la boca. Empecé a hacer ruidos guturales para que la tía se girara pero cuando lo hizo fue demasiado tarde y el bucal ya se me había desprendido del todo por ese lado. Intentó ponérmelo bien, y no sé qué hizo que se me fue también del otro lado.
Intentó infructuosamente limpiarme el gel de donde me había caído. En un principio la verdad es que no noté nada, no noté ningún picor y pensé que cuando te lo dicen es para asustarte y que no te muevas. ¡Ja! Ilusa de mí. ¿Alguna vez os habéis echado agua oxigenada sobre una herida? ¿Y habéis notado como una especie de efervescencia indolora? Pues imaginaos esa efervescencia pero quemando por toda la encía inferior y superior, los lados de la boca e incluso la lengua. Mi enfermera llamó a las demás y les pidió que viniera el doctor pero en ese momento estaba ocupado, así que otra de las enfermeras ayudó a la que estaba conmigo a limpiarme la boca. Tendríais que haberles visto la cara de urgencia y de “¡mierda!” que tenían las dos. La verdad es que me acojonaron un montón porque notaba la boca quemándose, como si se estuviera deshaciendo poco a poco. Alguien comentó algo de que se me estaba quemando la encía… Así que ya os podéis imaginar mi cara y mi corazón, latiendo a mil por hora. Les quise decir que me estaban asustando, pero no podía mover la boca. Además, el médico no aparecía por ningún lado. Total, que decidí relajarme mientras hacían el trabajo porque ése no era el momento de estar nerviosa que iba a ser peor.
Pues bien, no me pudieron colocar el bucal protector blanco siliconoso así que me pusieron el otro porque lo más importante en ese momento era separarme los labios de las encías. Así lo hicieron. Como no estaba el médico las enfermeras tomaron la decisión, así que decidieron irradiarme con el láser de todas todas, aunque tenía la boca aun llena del líquido ese, incluido el labio inferior, el paladar… En ese momento yo estaba más tranquila porque no sabía que con el bucal que llevaba puesto no se puede irradiar con el láser porque no te protege las encías ni los labios como lo hace el otro.
Al cabo de cinco o diez minutos apareció el doctor por fin. Tendríais que haberle visto la cara también. Nada más entrar le dijo a la enfermera que tenía toda la encía quemada y que lo mejor era que parásemos. Así que yo dije que se paraba. Claro, imaginaos lo que a mí se me pasaba por la cabeza en ese momento: había sentido como si el líquido ese se hubiera estado comiendo mis encías y mis labios como si fuera un ácido (porque el líquido para blanquear es un ácido) y ahora venía el médico diciéndome que tenía todo quemado; esas dos cosas combinadas hacían que me imaginara mis encías como una aspirina efervescente cuando la dejas a medio efervescer: con cráteres por todos lados. Tenía los ovarios todas las tripas por corbata. El médico se fue y dejó a la enfermera sola limpiéndome todo lo que tenía en la boca. La vi nerviosa así que, mientras me acababa de limpiar, le cogí del brazo como dándole ánimos y le pregunté si estaba bien. Me dijo que no, que esto no le había pasado nunca, así que la volví a coger y le dije que no se preocupara, que esto le podía pasar a cualquiera. Me miró con cara de agradecimiento y me dio las gracias porque al parecer los pacientes pasan bastante de las enfermeras, y le pareció asombroso. En fin, tampoco me extraña, me había quemado toda la boca y me estaba preocupando más de cómo estuviera ella anímicamente. Si es que a veces soy la polla.
Cuando acabó me dijo que no parara de hacer gárgaras con el agua que me puso mientras esperábamos a que viniera el médico. Al cabo de poco vino y me volvió a decir que tenía la encía “pa’ verla”. Entre mi acojonamiento y eso le contesté, mientras él pedía un espejo para que me lo viera, que si era muy desagradable que no me enseñara los dientes porque sino me iba a echar a llorar (y no era coña, estaba al borde del llanto), y que yo esa noche ni cenaba, ni me lavaba los dientes (qué guarrada, lo sé, pero qué queréis… tenía miedo) ni ná de ná. Cuando me lo enseñó no era tan aterrador como una mente tan maliciosa y acostumbrada al gore (además de poco informada científicamente) como la mía pensaba, sino que tenía una gran parte de la encía de color blanco, verde y marrón, como si hubiera diferentes tonalidades de pus debajo, además de todo el labio inferior por dentro, sobretodo por el lado que se me había salido al principio el bucal. También, y no sé cómo, el líquido me había caído en el brazo y me había quemado también la piel por ahí. En fin, un show.
Entonces el médico me explicó que no pasaba nada, que al cabo de un rato eso blanco no lo tendría y que en dos semanas volviera y me lo repetía. Entonces le dije en broma, mientras me levantaba de la silla:
- Bueno, pero no me lo cobréis doble porque sino me lo tengo que pensar, eh? jejeje
Hostiaaa, pues menos mal que hice la broma. Cuando le miré me puso cara de: “joder, qué putada me haces”, miró a la enfermera y me dijo:
- Está bien, ven dentro de dos semanas y a ver lo que hacemos.
Con esa cara y el tono de voz me quedó bien claro que tenían pensado cobrarme doble: primero, por no haberme hecho nada ya que, además de quemarme la boca por dentro y por fuera, de los 45 minutos que tiene que estar irradiando con el láser como mucho me dio entre 5 y 10 (la verdad es que no sé cuánto rato fue), y por lo tanto el tratamiento no estaba completo; y segundo, por el próximo blanqueamiento. En total: 500€.
Cuando vi el tono de voz y tal estaba tan flipada, nerviosa, decepcionada y de todo que le dije que está bien, que pagaba el blanqueamiento ese mismo día y que ya vería si volvía para hacérmelo. Y entonces me puse a llorar. Sï, sí, lo sé, es totalmente vergonzoso pero siempre me pasa igual: el momento de estrés lo paso de puta madre, nerviosa, eso sí, pero aguantando de coña el tipo para acabar con la situación lo antes posible. Pero cuando la situación se ha acabado entonces me derrumbo y me pongo a llorar, supongo que es mi modo de sacarme el estrés de encima. Me dijeron que me tranquilizara, la enfermera diciéndome que no es lo peor que podría pasar (hombre, peor hubiera sido que me hubiera quedado sin encías, por supuesto) y que me lavara ahí dond eme había caído líquido del brazo. Me lavé, me vieron el tatuaje y empezaron a decir que si eso les dolería más, que serían incapaces, blablabla. Sí, sí. Incapaces. Pero bien capaces que sois de cobrar un blanqueamiento que NO me ha blanquado los dientes y otro más que un no sabremos si llegará o no.
Cuando salí empecé a notar que el labio inferior se me hinchaba. Aun así, salí sola de la consulta y me fui directa a pagar. ÉL me estaba esperando fuera, y cuando me vio la cara ya se dio cuenta de que algo iba mal. Pagué los 250€ del blanqueamiento fallido y me fui a casa.
Cuando llegué mi labio podría rivalizar con el de Bubba Gump o el de Ester Cañadas. Mi madre se asustó y mi padre se indignó, así que llamó al dentista para ver qué había pasado y cómo podía ser que aun no habiéndome hecho bien el servicio me hubieran cobrado. Reconozco que fui tonta y no tendría que haber pagado, pero mira, en ese momento solo quería deshacerme de eso e irme porque todavía tenía el susto en el cuerpo.
En fin, menudo rollo os he soltado, pero es que es para indignarse. Aun tengo el labio inferior hinchado y, a parte de tener menos sensibilidad en los labios, los tengo quemados. Tengo que tomarme un colutorio-jarabe (mis padres quisieron que fuera al médico a que me lo miraran) porque tengo toda la musoca de la boca dañada y no vaya a ser que me salga algo dentro. Así que ya veis. Sigo teniendo los dientes igual de amarillos (las paletas no tantísimo, pero siguen) y encima la boca requemada. Qué 250€ tan bien invertidos, ¿eh? Por 50€ más me hubiera podido comprar un Iphone.

acoolgirl escribio,
2 Octubre, 2007 @ 10:22 am
Niñaaa, yo no les hubiera dado ni un duro y les pongo una denuncia que se cagan encima, en serio!!!
Eres muy buena, lo sabías??? Ni se te ocurra volver a esa clínica…con la de buenos profesionales que hay en el mundo!!!
Un besoteee y ánimo, yo seguro que me hubiera puesto a llorar desde el primer segundo!!!
Brontë escribio,
2 Octubre, 2007 @ 10:28 am
Sí, sé que de buena, tonta! jejeje Me siento un poco así, pero también siento que, como yo me moví mientras me estaban haciendo las fotos y colocando no sé qué, que debía ser culpa mía también… pero claro, por otro lado veo unas cuantas negligencias (como dejar a una enfermera sola cuando es un tratamiento tan agresivo) que no creo que sean lo normal!
Gracias por los ánimos guapa!
Lucía escribio,
2 Octubre, 2007 @ 10:40 am
Puf, yo no sé como hubiera reaccionado … Qué miedo!!!
Espero que se te pase pronto, ahora eso sí, yo no sé si me atrevería a repetir, aunque es poco probable que te pase cualquier cosa en la siguiente intentona.
Me encanta la manera en que cuentas tus anécdotas, tienes mucho sentido del humor.
Yabu escribio,
2 Octubre, 2007 @ 12:29 pm
¿Dónde dices que te lo habías hecho? Estaría bien saberlo, por si me decido a blanquearme los dientes algún día no ir a caer al mismo sitio.
Lucía escribio,
2 Octubre, 2007 @ 12:51 pm
Bronte, espero que no te lo tomes a mal pero de momento he suprimido el comentario que me has dejado …
No me había dado cuenta de que entrando en mi perfil lo podíais ver, casi me chafas la sorpresa!!!!
He decidido adelantarla gracias a tu empujoncito,jeje.
Brontë escribio,
2 Octubre, 2007 @ 12:56 pm
Lucía, no te preocupes! No sabía que era una sorpresa, espero no habértela chafado, de verdad!! Y tranquila, en absoluto me molesta que lo borres, yo hubiera hecho lo mismo! jejeje Así que tranqui
Igualmente, después de la bronca que les meitó mi padre ayer por teléfono (voy a esa consulta porque me la recomendó mi padre) me da vergüenza poner un pie!
en cuanto al blanqueamiento la verdad es que no sé si voy a repetir o no. Aun tengo la boca jodidilla… Eso sí, siempre me ayudará para el régimen! jeje Aunque bueno, esta mañana he pecado, pero shhh! jejeje
Gracias por lo del sentido del humor. La verdad es que no sé si le pongo mucho, pero al menos intento mirarle el lado positivo… aunque no hay mucho, pero algo es algo!
Yabu, la consulta está en Castelldefels, es la Clínica Dental Sáez o algo así. En principio es buena y trabajan bien pero… ya te digo yo que tengo muy mala pata para los dentistas.
Pal escribio,
3 Octubre, 2007 @ 12:00 pm
a mi me hace mal leer tu blog, te lo digo desde el amor cariño, en serio… pero no debiste pagar, y tus padres debieran pedir que te devolvieran el dinero.
Ya sabes que los médicos y dentistas tienen para casos como estos seguros contratados. Lo que el tipo quiere es no perder el dinero de los materiales… tú no le interesas, porque de esto no te mueres, en principio…
El médico que te vió después es tu testigo, que tus padres le pidan un informe, te lo digo pues si hay secuelas en huesos o encías, las vas a tener que pagar TÙ también… ser adulta pasa por aprender a pasar malos momentos y no vivir con secuela de accidentes toooda la vida, por no apechugar…
Y un consejo final (si ya sé que pesada que me puse…): cuando te pase algo así, por ejemplo un accidente de tránsito, no te acostumbres a asumir “culpas” tú., antes de que nadie te pregunte. Si eres de las que no reaccionan bien entonces lo que debes hacer es tomarte tu tiempo… irte a casa y allí pensar si pagarás o lo denunciarás o si tu o la enfermera o lo que sea son culpables y de qué… yo sé que aquí en Alemania, por ejemplo, si tienes un accidente y llega la policía, tu tienes derecho a decir que no declaras porque los nervios no te lo permiten y lo puedes hacer después.
Y qué te pasa con llorar? por qué no lo haces??? pero si no pasa nada! y así te calmas más rápido…
Y que conste que YO soy IGUAL que tú… por eso te lo digo, PAUSA pide PAUSA… en un momento así lo primero es PAUSA.
Y si te lo haces denuevo, con tu padre al lado y gratis. Deja que los demás te ayuden… tu no estás en condiciones! dilo y que tus padres te ayuden!
(me dejaste frita con esto… todavía no puedo calmarme…
Brontë escribio,
3 Octubre, 2007 @ 12:31 pm
Gracias Pal por tus consejos. La verdad es que reconozco que siempre, en todas las situaciones y porque no quiero ser injusta con nadie, si ha habido un error por mi parte tiendo a reconocerlo, no sé por qué. Eso sí, ahora que ha pasado el estrés todavía no sé qué hacer. Es decir, no sé si me lo repetiré o no.
En caso de que me lo repita quiero tener a alguien al lado (será ÉL, si puede ser) y asegurarme de que el médico, que es el que sabe qué hacer en caso de urgencia, sea el que me lo haga. Es decir, ni de coña quedarme sola con la enfermera porque seguramente las quemaduras que a día de hoy sigo teniendo en la boca y que me escuecen horrores no las tendría si el médico hubiera dicho que se retira todo de buenas a primeras, sin radiación alguna.
En caso de que no me lo repita entonces iré a que me devuelvan el dinero, de todas todas.
Gracias por los consejos. Mira que siempre intento hacerlo todo lo mejor para que no se diga que no hay cooperación por mi parte, pero claro…
Además, ayer me pegué un susto que no veas porque ahí donde no había tocado ácido (en teoría) se me había puesto blanco, cosa que el primer día (o sea, el lunes) no tenía. Al cabo de un rato se me fue, pero es justo al lado de un colmillo que tengo tocado desde pequeña… Y Ay, me entró de todo. En fin, ya veremos a ver qué pasa con el tema. De momento la boca no mejora aunque claro, ya me dijeron que unos cuatro o cinco días… Y joder, no os podéis ni imaginar lo que duelen los labios cuando me lavo los dientes… Anoche se me saltaban las lágrimas y todo. En fin…
Pal, de nuevo, gracias por tus consejos y por tu apoyo!!
Javier Capitán escribio,
3 Octubre, 2007 @ 12:34 pm
Tenías que haber pedido cita para el día siguiente y, en la sala de esperar. donde ya sabes que a la gente le gusta contarse todo, narrar tu peripecia del día anterior, eso sí, con toda naturalidad, sin darle importancia, como si fuera lo normal en esa consulta. Con un poco de suerte, no sólo te devuelven los 250 euros, sino que hasta te hacen el blanqueamiento gratis. Claro, si tienes las narices de volver a sentarte ante semejante grupito.
En fin, que te recupes, que eso es lo que importa. Besos
Bart escribio,
3 Octubre, 2007 @ 1:10 pm
Indignante. Tan indignante que no pienso hacer todas las bromas guarras que se me ocurren sobre tus labios fláccidos e hinchados. Pero bueno, todo tiene arreglo.
(Oye, que lujo de comentaristas, no? Este de aquí arriba es para mi todo un referente del humor. Sería su esclavo si me lo pidiera. A pesar de ser merengue, fíjate)
Brontë escribio,
3 Octubre, 2007 @ 1:42 pm
Madre mía… Me siento importante.
Gracias Capi por lo que dices. Sería una grandiosa idea si no fuera porque siempre tienen los horarios muy bien estudiados y no sueles coincidir con más de una o dos personas en la sala de espera, así que mi “publicidad pseudo-viral” no sería demasiado efectiva. Muchas gracias por la visita, encontré ayer tu blog y después de una ojeada ya decidí que debía ser de visita obligada.
Bart, la verdad es que te permito que hagas todas las bromas que quieras. Cuando ya se me pasaron los pucheros empecé a bromear con mi madre con que no me quedaba tan mal el labio hinchado y que empezaba a pensarme el tema de la silicona. Desde luego… Para un tratamiento de belleza al que me someto y mira lo que me pasa.. Menos mal que no me he atrevido con una rinoplastia porque, con la suerte que tengo, me quedo sin cara.
Por cierto, tengo el enlace al blog del capi por ahí, así que ya sabes dónde encontrar a tu referente. Yo, la verdad, estoy flipando. Claro que también estoy flipando porque me comentes tú… Desde luego, tiene que aparecer una persona famosa en mi blog para que lo hagas, eh?? (Ahora sácate los puñales que te he clavado por la espalda! Qué puta, eh? jeje)
El Hidalgo Informático escribio,
3 Octubre, 2007 @ 2:45 pm
Lo primero de todo espero que ya vaya mejor y que te recuperes pronto.
Lo segundo es que desde luego mi dinero no hubiera acabado en su caja por ninguna razón… Encima de que voy a que me hagan algo que no me hacen, me cobran? Uff…
Y de que no salgan con una hoja de reclamación escrita e incluso con una denuncia… ¿dejarte sin la supervisión de un doctor cuando está claro que es una urgencia? No se como no se les cayó la cara de vergüenza cuando fueron a cobrarte…
Como bien dicen, incluso ahora me acercaría a reclamar todo… Un beso.
Gon escribio,
3 Octubre, 2007 @ 6:38 pm
Buuf, qué sinvergüenzas. No entiendo cómo pueden hacerte pagar con la chapuza que te hicieron..
Indignante..
Saludetes
Brontë escribio,
4 Octubre, 2007 @ 4:13 pm
Hidalgo, yo es que tengo un carácter bastante afable, y es bastante difícil que me cabree. Además, tenía en parte los nervios destrozados y en ese momento no podía reaccionar mal porque lo único que quería es que se me pasara todo…
Tengo hora para dentro de una semana, en teoría para volver a hacérmelo. Ya veremos, pq sigo teniendo la boca como… en fin. fatal, fatal.
Gon, gracias por la visita y por tu comentario. Sí, reconozco que es indignante pero te aseguro que en el momento no supe reaccionar… Si es que… qué acojoná que soy, eh? jeje
Gon escribio,
4 Octubre, 2007 @ 10:19 pm
No, bueno, supongo que es normal no saber cómo reaccionar ante una situación como esa. Luego lo piensas en frío y ya es otra cosa..
Lo que me parece indignante es que te hayan hecho pagar. No se puede ser más rastrero..
Saludines
Ashiku escribio,
5 Octubre, 2007 @ 1:33 am
Ay nena, lo leí ayer pero no pude escribir, me quedé sin palabras. Espero que no tomés a mal lo que te voy a decir porque es sólo con cariño y preocupación, pero creo que deberías analizar en tu interior, profundamente, qué es lo que te lleva a adoptar esas actitudes tan complacientes con lo que te daña, por qué no te hacen saltar una tecla, una sublevación desde adentro. Lo digo porque ya me ha llamado la atención en otras oportunidades, con tus “amigas”, qué se yo, es difícil de transmitir lo que te quiero decir.
Comprendo que seas amable y está bárbaro, lo que me preocupa es que esa falta de reacción ante lo que te agrede o lastima se traslade a otros aspectos de tu vida, que seas ciega a esas agresiones y te termines lastimando tal vez peor que con las encías. Lo de haber pagado es… indescriptible lo que me provoca.
Lo que te pasó es gravísimo, puede traerte serias consecuencias de salud y ojalá que no; pero, aunque te hubieras movido, eso tiene que estar contemplado dentro de las posibilidades al trabajar con un ácido en la boca y debería haber alguien que se ocupe exclusivamente de mirar el tema del posible corrimiento del protector.
Acordate que día a día nos formamos para el futuro. Va a llegar el momento en que tengas que hacerte cargo de otra vida; si un médico le provocara un daño a tu bebé, por caso, ¿cuál sería tu reacción? ¿consolarías a todos y pagarías, yéndote con tu bebé quemado o lastimado? Perdoná la crueldad del ejemplo y de lo que te digo, pero hay que analizarse para aprender de uno mismo y romper esquemas que llevamos quién sabe por qué y que no nos hacen bien.
A mí me llevó años entender que, mejor que ser bueno,es ser justo. Ser justo en tu situación hubiera sido tratar de que los demás reconozcan su desidia y errores, pero que los reconozcan a muerte y te pidan disculpas. Eso, los hubiera llevado a replantearse cosas y mejorar, a echarse culpas, a pelearse entre ellos, horrible, sí,… pero con lo cual quizá a otro no le pasaría lo mismo que a vos después. ¿Se entiende lo que quiero decir?
Cuidá esa boca y averiguá bien si se puede repetir tan rápido el tratamiento.
Brontë escribio,
5 Octubre, 2007 @ 9:02 am
Gon, es que en frío siempre salen las mejores contestaciones, no te parece?? Es como cuando alguien es borde contigo, tú le contestas algo que no está mal pero al cabo de dos segundos piensas: Mierda, esta era mejor!!!
Ashiku, gracias por tus palabras, sé perfectamente que nacen desde el cariño. Aun así puedes tener la tranquilidad (yo la tengo) de saber que estos bloqueos de “buenismo”, por llamarlo de alguna manera, no son tan habituales como parece. Todo depende, primero, de a quién le jodan, hablando mal, de qué se trate y de cual sea mi estado de ánimo. Cuando hacen daño a una persona que quiero normalmente no puedo evitar cabrearme y reaccionar echando la caballería. En casi todas las demás ocasiones, mi reacción puede ser echar la caballería (cuando se trata de mí) pero reconozco que soy más educada y más conciliadora, aunque dejando las cosas claras. Pero reconozco que el otro día, después de más de media hora de miedo horroroso tenía los nervios tan destrozados que qué quieres… En el momento, por mucho que quieras, no puedes pensar mucho en de quién es la culpa y de quién no, sino que ha sido un accidente y estas cosas pasan. Cuando por fin se te han calmado los nervios y puedes ver las cosas friamente, analizarlo todo tal y como os lo he contado, etc, entonces ya ves que no es tan accidente y ya es el momento de indignarse. He dejado pasar unos días porque me conozco y si llego ahí con el cabreo que he ido llevando (el mío y el de ÉL, que también fue importante cuando analizamos todo lo que pasó) me pondré intratable y es imposible hablar conmigo. Luego me pasaré, a ver en qué quedamos. Una cosa tengo clara, por supuesto. Si me lo vuelven a hacer (es por ello que pagué inicialmente, pensando en volvérmelo a hacer y así, cuando vaya, no tener que pagar nada) entonces ya está pagado, y sino me tendrán que devolver el dinero. Si no me lo hago y no me lo devuelven les meto una denuncia y, además, empiezo a contar todo esto por Castelldefels por donde funciona tan sumamente bien el boca a boca, a parte de haberlo contado en el blog, donde pondría el nombre de la consulta por todas partes para que saliera este post. Porque ya dejé el nombre de una joyería del pueblo por los suelos, así que puedo hacerlo con una consulta de dentista.
Jorge escribio,
7 Octubre, 2007 @ 6:57 pm
yikes… y yo siento sinceramente que no debiste haber pagado… como te dije, aquí no solo no te hubieran cobrado (por temor a que los demandaras) sino que hubieran hecho algo para compensarte por tu labio y encía lastimadas… ugh, bueno, y no te dije pero si se notan más blancos!!
un beso!
Ramon Redondo escribio,
9 Octubre, 2007 @ 4:29 am
Los dentistas son las peores personas que he conocido en mi vida. A mi me hicieron una parecida, y no era tanto asi que pague, pero ni dan factura ni nada… son los mayores ladrones que hay. Denunciale, en serio, lo que te hizo no tiene nombre, y encima cobrarte… puedes ir a Sanidad y meterle un puro que se puede cagar el capullo de él de dejarte así
Brontë escribio,
9 Octubre, 2007 @ 11:51 am
Jorge, sí que los tengo un pelín más blancos, así que iamgínate lo bien que me hubiera quedado….
Ramón, pues no te lo pierdas, que esta mañana me he ido al médico porque tenía el labio inferior hinchado y una especie de granulado en el interior… Me han dicho que no saben lo que es porque me he ido au n generalista, y en un rato me pasaré por el dentista para que lo vea… Que sepa que mucha casualidad es que ahora me salga esto en la boca justo en el sitio donde más hecho polvo y más quemado lo tenía…
Ashiku escribio,
10 Octubre, 2007 @ 2:38 am
Ay nononono,
por favor que te vean eso, me desespero; cruzo el charco y armo tal escándalo que me asesinan con un torno. Ocupate de esos dientes por favor!!! ¿Sacaste fotos de todas las etapas?
Brontë escribio,
10 Octubre, 2007 @ 8:39 am
Ashiku, todo, todito arreglado. Ayer me fui a primera hora a un médico externo (o sea, a un médico de una clínica privada de Barcelona) y después me fui al dentista. Ya saben que no me voy a hacer el blanqueamiento y que el lunes que viene iré a recoger el dinero puesto que el próximo servicio (por el que pagué para no preocuparme más) no me lo voy a hacer. Por otro lado, me miraron la boca y todo lo demás lo tengo bien, es una irritación debido a la sequedad y a la quemazón sufrida (me lo dijo primero el médico de la clínica, y después en el dentista). El lunes voy al dentista para que me lo vea otra vez y según lo que me diga y según cómo lo sienta yo, volveré al médico de la clínica.
No hacen falta las fotos porque tengo partes médicos de todo lo que ha pasado externos al dentista, así que si se ponen tontos puedo demostrar lo que ha pasado con otros documentos, así que no hay ningún tipo de problema en ese aspecto.
Por cierto, si cruzas el charco que no sea para esto, que sea para comer paella o tapas, como Jorge!
Mis hobbies « La odisea de Brontë escribio,
9 Noviembre, 2007 @ 1:21 pm
[...] 2: Algunos recordaréis mi odisea con mi dentista y el blanqueamiento dental. Bien, pues que sepáis que el dinero ya está ingresado en mi cuenta en forma de talón y que [...]
neck escribio,
10 Noviembre, 2007 @ 5:11 am
mira reyna la verdad…que falta de profesionalismo de todos en esa clinica ya que yo soy odontologo y hago los mismos tratamientos.. y no le debes de dejar esa responsabilidad a una enfermera o asistente ante una aplicacion con causticos que lastima que te haya ocurrido eso pero eso sí… te aseguro que el tonto del doctor y la enfermera van a tener el triple de cuidado con otro paciente porque si les vuelve a suceder talvez el otro si los demande y salgan ellos muy perjudicados.mis mejores deseos para ti. bye…