La comisaría de Castelldefels
Esta mañana he ido a renovarme el DNI. ¡Tenía tantas ganas! La última foto era de cuando tenía 20 años y, a parte de la cara de cría no sé por qué parecía que tuviera paperas, así que ya os podéis imaginar las ganas de poder presentar un carné de identidad aceptable.
A primera hora he ido a la comisaría de toda la vida de Castelldefels, que es una torre antigua que está hecha un asco. Al entrar habían tres policías, dos de ellas hablando entre sí, que en principio están ahí para informar a la gente. Digo en principio porque, como estaban hablando, pasaban de todo el mundo que entraba. Bien, entramos en la comisaría en sí y nos encontramos con una sala con un par de personas que lleva por un lado a un patio interior y por otro a un recibidor pequeño donde están las escaleras que suben a la planta donde están los que gestionan los DNIs y pasaportes. Miro en la primera sala a ver si hay algún papel informativo y hay uno que dice qué se requiere para renovarte el DNI. Bien, tengo en mi poder las fotos y el DNI antiguo pero me falta el dinero justo (6.75€) porque llevo 20€. Bueno, aun así subo para preguntar porque no hay ningún otro tipo de información más y me meto en la sala de los DNIs. Hay dos policías, una mujer y un hombre de paisano que parecía un dulce bibliotecario de cuento, ocupados detrás de sus mesas haciendo DNIs así que me espero para preguntarle a uno de ellos qué tenía que hacer.
Al cabo de un rato llegan dos señores que tenían números, aunque habían llegado más tarde que yo, porque una chica que venía a hacerse el pasaporte había cogido número para el DNI por equivocación y cuando vio a un par que entraban se lo dio. Total, que la tía pregunta por el número y uno de los señores se sienta con ella. Entonces, cuando por fin tenía oportunidad de preguntar, le digo que cuando llegué yo abajo no había nadie repartiendo números y que si me podía dar uno e informarme, a lo que me contesta: “Claro, es que la que repartía los números soy yo y no me voy a estar toda la mañana dando números”. Se vuelve a sentar y pasa de mí, mientras el bibliotecario simpaticón me da un número: Un trozo de cartón que había perdido consistencia con un número escrito a mano en boli negro. Sí, muy cutre, y eso que estamos hablando de la policía nacional. No me dice nada más, así que cojo y me siento en la sala.
Al cabo de un rato se quitan de encima a los DNIs q estaban haciendo y la chica empieza a preguntar por los números siguientes. Yo tenía el 16 y se ve que iban por el 11 o así. Me mira a mí, le digo que yo tengo el 16 y me dice: “no puedes estar aquí, tienes que bajar, los demás están ahí”. Claro, por un lado me apetecía decirle que si tuvieran a alguien para informar o bien un papel colgado en algún lado no habría este tipo de problemas, y por el otro decirle que con un pelín de educación lo mismo tiene un efecto mejor. Empezamos a bajar las escaleras y la misma policía “simpática” sale detrás de mí gritando, como si en otra vida hubiera sido verdulera, los números que quería que subieran: del 11 al 15. Pues también es mala leche. Nos sentamos (Él iba conmigo) en unos sillones que están hechos una mierda y que llevan ahí toda la vida (a uno de ellos parece que un lobo le haya metido un mordisco en el posabrazos) hasta que decidimos ir a buscar el cambio que más tarde nos pedirían para pagar el DNI.
Cuando por fin llegamos (de buscar cambio y un par de croissants para ÉL) nos llaman, y aparece la tribu de los Braidy en versión moderna, subiendo las escaleras como si estuvieran regalando Stacys Malibú. Claro, los cabritos se me habían adelantado y prentendían hacerse 5 DNIs de sopetón colándose a mí. Y bueno, yo tengo paciencia, y si son simpáticos conmigo y tal no tengo problema en esperar cinco, seis o viente horas, pero si me van de maleducados (hablo por la policía) no me da la gana. Por fin me atendió el hombre abrazable (o sea, el bibliotecario de cuento) que se pensaba que había cogido el número y me había ido. Claro, me fui porque la otra me echó, pero en fin… Total, que me pude hacer el DNI. Por cierto, se me olvidaba comentar que las cuatro veces que pasé por la puerta, las policías que tenían que informar a la gente que entra estaban de cháchara, dando una imagen aun más de tercermundista a la comisaría que se cae a trozos (hasta la pintura está desconchada), por cierto.
Supongo que me pongo así porque por lo general soy una persona bastante educada y siempre trato muy bien a la gente, sobretodo con muchísima educación. Por eso me revienta cuando la gente no es educada conmigo, porque decir gracias o ser amable no cuesta absolutamente nada, y si estás de cara al público no deja de ser parte de tu trabajo. Siempre he pensado que si tuviera un comercio y me enterara que un empleado trata mal o con malos modos a alguien (a menos que ese alguien sea un capullo integral, un borde de mierda o una persona sin ningún tipo de educación), ese empleado se va a la calle. Es que de verdad… No cuesta tanto, ¿no?

Jorge dijo,
28 Septiembre, 2007 @ 2:10 pm
si fuera lo suficientemente similar a una comisaría de un país de tercer mundo entonces hubieras podido pagar unos 10 euriles más y agilizar tu proceso unas 3 veces más! hasta te iban a sonreir, traerte una tacita de café y cambiado el canal de la TV a tu favorito jaja
como decimos en México… con dinero baila el perro.
un beso
acoolgirl dijo,
29 Septiembre, 2007 @ 2:34 pm
Tienes mucha razon, pero el problema esta en que a ellos nadie les va a tirar a la calle, esten de chachara o metiendose el dedo en la nariz… es lo bueno de ser funcionario!!
Yno habia una cola interminable de gente para renovarse el DNI??? Ufff. aqui en Alicante, tienes que ir un par de horas antes de que abran para coger turno!!! :S
Un besoteee
Lucía dijo,
30 Septiembre, 2007 @ 1:09 pm
Qué vergüenza de sistema público que tenemos …
Tiene razón acoolgirl, es el problema del funcionariado, que se acomodan y se sienten tan seguros que no les importa nada.
Brontë dijo,
1 Octubre, 2007 @ 9:49 am
Jorge, es lo malo de parecer una comisaría del tercer mundo y no serlo: sufres todas sus cosas negativas pero no te puedes aprovechar de las buenas.
Cool Girl, lo bueno de Castelldefels es que al ser una ciudad (antes era pueblo pero por población raspamos la categoría de ciudad) pequeña no hay demasiada gente. Eso sí, en verano es insoportable, pero imagino que como en todas partes! jeje
Lucía, sí, realmente el sistema público es fatal. Es lo malo del acomodamiento, pero mira… Si te acomodas delante de una mesa de secretaría no hay problema, pero coño, si te acomodas siendo policía… Algo va mal, no?
El Hidalgo Informático dijo,
1 Octubre, 2007 @ 2:47 pm
Puufff no está mal, por lo menos puedes ir el mismo día. Yo tuve que renovarlo en Julio, tuve que pedir cita (hora y número que me tocaba) y me dieron para 20 días después de llamar.
Luego lo renové, eso sí, sin ningún problema al tener la hora y el número, aunque luego me tardó otro mes en que lo tuvieran listo. Un poco más y me tengo que ir sin DNI a Inglaterra…
En fin, por lo menos ya lo has renovado, ahora a esperar que llegue supongo, jeje.
Un beso.
Juan Ángel dijo,
1 Octubre, 2007 @ 3:57 pm
Uy, que mundo. Si ya se ve en la tele lo de los problemas que hay para hacerse el DNI, tercermundista. Suerte que a mi no me costó tanto hacérmelo. Ya está el DNI digital no? Un abrazo!!!
Gusgo dijo,
1 Octubre, 2007 @ 6:31 pm
Al igual que en todos lados, también debo decir que hay funcionarios buenos y servicios eficientes. Tal es el caso de los trámites para la credencial de elector en México, que la puedes hacer donde sea con una identificacion y un comprobante de domicilio. te la entregan ahi mismo en dos semanas. Y es gratis.
(Y eso que nosotros somos los tercermundistas…
Saludos, Sis!
nurse30 dijo,
4 Febrero, 2008 @ 11:25 am
Pues ahora os cuento mi caso, también en la oficina del DNI de Castelldefels, (en la nueva).
Mi marido y yo tenemos que renovar el DNI por cambio de dirección. Ya hace 2 años que vivimos aqui y ahora necesitamos tener el DNI actualizado para los tramites de preinscripciones escolares de nuestros hijos de 3 años y 11 meses. Fuimos hace unos días con la bebé, sobre las 9 30 de la mañana , tras dejar al mayor en la guarde y hacernos las correspondientes fotos con ánimo de hacer cola si era necesario y solucionar el tema en una mañana. Nuestra sorpresa es que solo reparten 40 números y empiezan a repartir a las 8:30, y a las 9 empiezan a atender ( no se vayan a estresar), o sea que un gesto despreciativo del funcionario de la puerta nos echaron para atrás sin ni siquiera dar los buenos días, ni ánimo de responder a nuestras preguntas. Tras algo de insistencia y paciencia por mi parte conseguí enterarme de lo que debía hacer. Pero mi duda era, si cojo el número y me voy (a atender a mis hijos y llevar al mayor a la guarde, no de fiesta) y después se me ha pasado qué pasa? -Pues señora que se quedará para la última!!! fueron sus palabras. - Pero tengo que venir con mi bebe pequeña, ¿no pretenderá que esté aquí toda la mañana? - aquí hay una sala donde puede darle de mamar- me dijo en mal tono. (supongo que también una cocinita y enseres para preparar biberones y papillas,y para cambiar pañales, como no)…- Pero oiga que está enferma, no la puedo tener aqui todo ese tiempo.-Ah , pues búsquese la vida -… Mi marido y yo salimos de allí con cara de idiotas con la sensación que nos habían tratado como borregos y que este sistema era antiguo y retrógrado pese a ser una comisaria nueva y para el DNI electrónico. Tras encajar el tema, mi marido decidió volver el lunes (faltando al trabajo de nuevo, gracias a Dios yo trabajo de noche y no tengo que perder horas, aunque no llego para la cola de los números) En fin, decidió irse a hacer cola a las 7:30 y coger los números (tampoco tenía claro que le dieran el mio sin estar yo) mientras yo me ocupaba de los peques y llevaba al niño a la guarde corriendo y me presentaba en la oficina (tras pasar varios atascos y encontrar aparcamiento,hacer cola para pagar la zona azul, subir y bajar el carro y la niña del coche varias veces.) Por fin llego, sobre las 9: 20, mi marido en la puerta diciendome : -corre, corre-, y yo tirando de carrito y sin resuello.. me da el número (el 8 , cartulina sobada y hecho a mano, por cierto) y me dice,,, te dejarán pasar, y yo, -pero se me ha pasado el número? y mi marido: -creo que no. Me acerco al mostrador con el carrito de la niña, casi sin aliento y le enseño mi número al funcionario. - No señora, va por el 12 -, miro a las mesas y el 7 debe estar siendo atendido por lo que veo. Le suplico al funcionario: -oiga, que he corrido lo que he podido,mi hijo, el cole, la niña… por favor -… y el muy… se limita a cambiarme el número por el 37. Se me cae el alma a los pies, miro a mi hija que ya empezaba a rondinar tanto ajetreo, miro a mi marido, le odio por un instante, también odio al funcionario por supuesto… le tiro el número a la cara, que se lo meta por dónde le quepa y salgo de allí nuevamente corriendo por no armarla dentro y acabar en el cuartelillo. Oigo entre brumas y mi llanto contenido a mi marido: -pero coge el número!!- tiro para abajo para el coche por no contestarle. Finalmente exploto: bronca en la calle. Mis nervios ya no daban para más. Resultado: por culpa de un sistema arcaico,borreguil, pseudofranquista, gestionado por burros y vagos y un mal llamado funcionario, que de todo menos funcionar,insensible, estreñido, carca, insolente, prepotente, que solo sirve para dar números y mal, (por eso está ahí),por culpa de esta nueva forma tan novedosa de conciliar vida familiar, laboral y social, la cosa derivó en bronca marital, divorcio, y 2 niños sin escolarizar. La próxima vez que ese “señor” se mire al espejo que se sienta responsable y se de cuenta que su mal trabajo tiene consecuencias. Si yo en el mío actuara igual, moriría gente. Cada cual su responsabilidad. ¡ Qué bien funciona la nueva oficina, Sr. Alcalde, , le traslado mi pregunta: ¿la regidora el otro día,, cogió número?
Brontë dijo,
4 Febrero, 2008 @ 1:05 pm
Madre mía Nurse, qué putada… Pero es que tienes toda la razón, esta gente suele estar amargada con su trabajo y por eso, lo poco que hacen, lo hacen fatal, a desgana, sin ningún tipo de educación… Y luego pasa lo que pasa.
Por mi parte siento mucho que te haya pasado todo eso, solo espero que lo que se pueda arreglar que se arregle y que a quellos que les interese, que despidan o disciplinen o hagan lo que tienen que hacer. Porque con ese servicio público.. En fin.