El porcentaje
El viernes pasado por fin me decidí a acabar con la felicidad. Me explico. A acabar con el tejido adiposo que genera la felicidad. Llevo ya más de un año y medio sin hacer ningún tipo de deporte y comiendo como una cerda, y ya llevaba un par de semanas dándole vueltas al tema. De buenas a primeras no podía ponerme a hacer deporte por dos razones: Primero, porque no tengo dinero para apuntarme a un gimnasio, y segundo, porque si ahora hiciera deporte, me pondría fuerte, pero debajo de una capa de grasa.
La otra opción era volver a ir a la endocrina a la que fui cuando se casó uno de mis hermanos. El tema está en que no me cuesta nada adelgazarme a la mínima que me controle un poco… Lo que me cuesta es controlarme ese poco. Y yendo a la endocrina esa cada semana entonces tendría a alguien que me controlara por mí. ¿El problema? El precio. Hace tres años esa mujer cobraba 35€ solo por pesarte. Y la verdad, para eso me pago un gimnasio carísimo donde hagan pilates.
Total, que el viernes estaba yo tan tranquila en mi casa y vino una de mis cuñadas, que también estaba un poco como yo, que quería empezar dieta pero quería un control. Me contó q encontró un sitio, Natur House, al que vas una vez a la semana y te controlan sin tener que pagar una barbaridad, solo si compras algún producto. Y como mi madre, tan magnánima ella, me dio dinero para pagar los productos que me dieran… La visita me salió gratis.
