09.20.07

El colmo

Publicado en Brontë tagged , , a 10:24 am por Brontë

Muchos dirán que es una tontería, y sé que lo es. Pero como todo el mundo tiene su derecho a pataleta yo he decidido que voy a tomármelo.

En fin, que hasta las narices. Me he pasado cinco días aguantando a Gaia en mi casa, viendo (es un decir) cómo ésta estaba todo el día en la piscina tomando el sol mientras yo estaba trabajando, teniendo cada día que cocinarle por la noche o en su defecto pagar por traer comida a casa (me he gastado más de 60€ pq a los dos días la nevera estaba que tiritaba) y encima tener que aguantar comentarios que, de verdad, me echo a reír por no llorar. Transcribo uno de tantos:

- Ay Brontë, de verdad… -comienza, mientras pone una cara mezcla entre “qué putada me hace” y “qué triste estoy”- Qué pena que venga ÉL.

- Gaia tía, no jodas.

- No, si por ti no, pero es que yo estaba tan bien…

Y tan bien. La tía se ha levantado a las tantas y por las tardes me ocupaba yo de entretenerla. ¿Y os acordáis que os dije que ya me estaba temiendo cómo me lo iba a pagar?  Pues bien, ayer la niña quedó por la noche con su ex porque la llamó el domingo diciéndole que quería volver con ella (cosa que me dio la falsa esperanza de que se fuera el lunes) pero como había decidido (dicho por ella textualmente) quedarse en el Hotel “todo inlcuido” hasta el miércoles Brontë quedó con él ayer por la noche. Pues antes quedamos con Arwen y me estuve con ellas hasta que ya no aguanté más, y cuando me levanté para irme me dice, otra vez con cara de pena y de niña desnutrida del África Subsahariana: Pero… es que mi maleta está en tu coche y pesa mucho… No me puedes llevar a casa de piiiiip (su ex). Así que Brontë, que es gilipollas (porque lo sé y lo admito), coge y la lleva a casa de su ex, cosa que supone llegar a casa mucho más tarde. Por cierto, esperaba que en el bar al menos me invitara a tomar una coca-cola, pero ni eso.

Bueno, pues que sepáis que todavía no sé qué ha pasado con el tema. Imagino que todo habrá ido de puta madre porque sino la volvería a tener en mi casa, diciendo que está muy mal y de paso acabando todas mis provisiones de comida. Evidentemente, aunque me dijo que me diría algo cuando ya hubieran hablado y hubieran decidido qué hacer, todavía estoy esperando. Cuando se lo he comentado a mi padre esta mañana, en plan: “Tanto coñazo con el tema estos días y ahora mira…” solo me ha dicho: Esta niña es una egoísta. Y coño, la verdad es que sí. Porque vamos, no es que necesite saber del tema para seguir viviendo, pero por deferencia me esperaba, al menos, un mensaje al móvil diciendo algo como: “todo bien, mañana te cuento”.

Total, que la próxima vez que le pase algo así, espero acordarme de todo esto y decirle que sí, que si quiere se quede en casa… del perro.