09.28.07

La comisaría de Castelldefels

Publicado en Brontë, Él tagged , , , , , , , a 1:08 pm por Brontë

Esta mañana he ido a renovarme el DNI. ¡Tenía tantas ganas! La última foto era de cuando tenía 20 años y, a parte de la cara de cría no sé por qué parecía que tuviera paperas, así que ya os podéis imaginar las ganas de poder presentar un carné de identidad aceptable.

A primera hora he ido a la comisaría de toda la vida de Castelldefels, que es una torre antigua que está hecha un asco. Al entrar habían tres policías, dos de ellas hablando entre sí, que en principio están ahí para informar a la gente. Digo en principio porque, como estaban hablando, pasaban de todo el mundo que entraba. Bien, entramos en la comisaría en sí y nos encontramos con una sala con un par de personas que lleva por un lado a un patio interior y por otro a un recibidor pequeño donde están las escaleras que suben a la planta donde están los que gestionan los DNIs y pasaportes. Miro en la primera sala a ver si hay algún papel informativo y hay uno que dice qué se requiere para renovarte el DNI. Bien, tengo en mi poder las fotos y el DNI antiguo pero me falta el dinero justo (6.75€) porque llevo 20€. Bueno, aun así subo para preguntar porque no hay ningún otro tipo de información más y me meto en la sala de los DNIs. Hay dos policías, una mujer y un hombre de paisano que parecía un dulce bibliotecario de cuento, ocupados detrás de sus mesas haciendo DNIs así que me espero para preguntarle a uno de ellos qué tenía que hacer.

Seguir Leyendo: La comisaría de Castelldefels

09.26.07

De viaje por la costa Este: New York (Chapter Two)

Publicado en Brontë, Viajes, Él tagged , , , , , , a 1:23 pm por Brontë

El lunes tocaba día de museos. Antes del Museo de Historia Natural, me empeñé en que había que ver el Guggenheim, pero por fuera, ya que la estructura es preciosa. Para ello, aparte de coger el metro, teníamos que andar un rato bastante largo, pero no me importó porque el día anterior habíamos dormido bastante bien.

La primera odisea fue llegar al primer museo. Nadie me entendía. Sé que mi acento no es lo mejor que hay en este mundo, pero pensaba que pronunciar “Gúguengeim” no era tan distinto que “Guguenjáim”. Pues resulta que sí. Cuando ya cogimos el truquillo al tema ya nos habíamos alejado bastante del museo pero conseguimos llegar depsués de mucho andar y, por ende, perder tiempo. Y, ¿Para qué? Para encontrarnos con que tooooda la fachada del Museo estaba recubierta de andamios porque la estaban renovando. Bien, mi familia casi me asesina (había sido cabezonería mía), no solo por el chasco sino porque además estábamos muy arriba y en el lado derecho de central Park, y por lo tanto nos quedaba lejos lejos del Museo de Historia Natural. Pero el paseo nos sirvió para conocer el lago del parque. Decidimos cruzar todo el lago y bajar por el otro lado andando que, aunque era una pateada importante, fue muy agradable.

Seguir Leyendo: New YOrk (Chapter Two)

09.25.07

El porcentaje

Publicado en Brontë tagged , , , , , , , a 11:59 am por Brontë

El viernes pasado por fin me decidí a acabar con la felicidad. Me explico. A acabar con el tejido adiposo que genera la felicidad. Llevo ya más de un año y medio sin hacer ningún tipo de deporte y comiendo como una cerda, y ya llevaba un par de semanas dándole vueltas al tema. De buenas a primeras no podía ponerme a hacer deporte por dos razones: Primero, porque no tengo dinero para apuntarme a un gimnasio, y segundo, porque si ahora hiciera deporte, me pondría fuerte, pero debajo de una capa de grasa.

La otra opción era volver a ir a la endocrina a la que fui cuando se casó uno de mis hermanos. El tema está en que no me cuesta nada adelgazarme a la mínima que me controle un poco… Lo que me cuesta es controlarme ese poco. Y yendo a la endocrina esa cada semana entonces tendría a alguien que me controlara por mí. ¿El problema? El precio. Hace tres años esa mujer cobraba 35€ solo por pesarte. Y la verdad, para eso me pago un gimnasio carísimo donde hagan pilates.

Total, que el viernes estaba yo tan tranquila en mi casa y vino una de mis cuñadas,  que también estaba un poco como yo, que quería empezar dieta pero quería un control. Me contó q encontró un sitio, Natur House, al que vas una vez a la semana y te controlan sin tener que pagar una barbaridad, solo si compras algún producto. Y como mi madre, tan magnánima ella, me dio dinero para pagar los productos que me dieran… La visita me salió gratis.

Seguir Leyendo El Porcentaje

09.20.07

El colmo

Publicado en Brontë tagged , , a 10:24 am por Brontë

Muchos dirán que es una tontería, y sé que lo es. Pero como todo el mundo tiene su derecho a pataleta yo he decidido que voy a tomármelo.

En fin, que hasta las narices. Me he pasado cinco días aguantando a Gaia en mi casa, viendo (es un decir) cómo ésta estaba todo el día en la piscina tomando el sol mientras yo estaba trabajando, teniendo cada día que cocinarle por la noche o en su defecto pagar por traer comida a casa (me he gastado más de 60€ pq a los dos días la nevera estaba que tiritaba) y encima tener que aguantar comentarios que, de verdad, me echo a reír por no llorar. Transcribo uno de tantos:

- Ay Brontë, de verdad… -comienza, mientras pone una cara mezcla entre “qué putada me hace” y “qué triste estoy”- Qué pena que venga ÉL.

- Gaia tía, no jodas.

- No, si por ti no, pero es que yo estaba tan bien…

Y tan bien. La tía se ha levantado a las tantas y por las tardes me ocupaba yo de entretenerla. ¿Y os acordáis que os dije que ya me estaba temiendo cómo me lo iba a pagar?  Pues bien, ayer la niña quedó por la noche con su ex porque la llamó el domingo diciéndole que quería volver con ella (cosa que me dio la falsa esperanza de que se fuera el lunes) pero como había decidido (dicho por ella textualmente) quedarse en el Hotel “todo inlcuido” hasta el miércoles Brontë quedó con él ayer por la noche. Pues antes quedamos con Arwen y me estuve con ellas hasta que ya no aguanté más, y cuando me levanté para irme me dice, otra vez con cara de pena y de niña desnutrida del África Subsahariana: Pero… es que mi maleta está en tu coche y pesa mucho… No me puedes llevar a casa de piiiiip (su ex). Así que Brontë, que es gilipollas (porque lo sé y lo admito), coge y la lleva a casa de su ex, cosa que supone llegar a casa mucho más tarde. Por cierto, esperaba que en el bar al menos me invitara a tomar una coca-cola, pero ni eso.

Bueno, pues que sepáis que todavía no sé qué ha pasado con el tema. Imagino que todo habrá ido de puta madre porque sino la volvería a tener en mi casa, diciendo que está muy mal y de paso acabando todas mis provisiones de comida. Evidentemente, aunque me dijo que me diría algo cuando ya hubieran hablado y hubieran decidido qué hacer, todavía estoy esperando. Cuando se lo he comentado a mi padre esta mañana, en plan: “Tanto coñazo con el tema estos días y ahora mira…” solo me ha dicho: Esta niña es una egoísta. Y coño, la verdad es que sí. Porque vamos, no es que necesite saber del tema para seguir viviendo, pero por deferencia me esperaba, al menos, un mensaje al móvil diciendo algo como: “todo bien, mañana te cuento”.

Total, que la próxima vez que le pase algo así, espero acordarme de todo esto y decirle que sí, que si quiere se quede en casa… del perro.

Siguiente página