07.18.07
Cementerio tecnológico
Mi cuarto es como un cementerio tecnológico. Todo viene porque tengo muy mala suerte para todo lo que se refiere a aparatos electrónicos y por mucho (o poco) cuidado que le ponga siempre acaba ocurriendo alguna desgracia. Tanta desgracia que se me acaba rompiendo todo.
Mi odisea tecnológica empezó en la era de los ordenadores. Érase una vez una niña a la que le pusieron internet en 1997. Coincidía con que le cambiaban de cuarto pronto ya que uno de sus hermanos se casaba y abandonaba el nido, así que pensaron en que ella se quedaría con el PC de éste, y comenzaría a utilizarlo no solo para los trabajos del colegio sino para ocio. En aquella época la niña no tenía ni la más menor idea de lo que eran los virus y los troyanos así que se bajaba todo lo que le parecía y lo que le apetecía: tampoco le informaron de que eso podía ser un problema. Así que su ordenador, ya un poco hecho polvo porque fue utilizado durante mucho tiempo por su hermano, un día dijo: “Que te den, guapa!” Y dejó de funcionar.
Ahí empezaría mi primera decepción con el mundo de la teconlogía. No hablaré de mis clases de informática en el colegio, que, por supuesto, aprobaba por los pelos y solo porque era tan buena niña que eran incapaces de suspenderme una maría como esa. Más adelante vinieron todo tipo de ordenadores, todos heredados de mis hermanos mayores, por supuesto, y siempre acompañados por alguna coletilla en plan cachondeo tales como “Bueno Brontë, a ver cuánto tardas en estropear éste” o “Siempre estropeas todo lo que tocas”. Desgraciadamente nunca han carecido de razón. Pongamos unos ejemplos actuales de mi capacidad de “estropeamiento” (sí, sé que no existe esta palabra pero queda graciosa escrita).
- Mi Ipod Nano. Hace poco más de un año y medi oy ya está para el arrastre. Me temo que me lo compré de una partida de los que salió mal. Me explico: hubo unos cuántos Ipods que tenían un defecto en la batería, cosa que hacía que durara menos de lo normal. Yo notaba que duraba poco, pero oye… Siempre tenía un cargado a mano y mira, tirando tirando… Hasta que dejé de escucharlo (porque usaba el PC en la oficina y dejé de ir al gimnasio que era básicamente donde lo usaba) y se quedó ahí, todo rallado (porque la pantalla era tan delicada que con solo mirarlo se ralla) y abandonadito, dentro de su caja. Sigue funcionando pero la batería dura apenas tres horas de nada.
- Mi ex-coche. Porque mi mala suerte con la tecnología se combina también con que soy una caprichosa y que siempre me compro algo que acaba de salir al mercado, con lo cual tenemos que no está lo suficientemente probado y el dummie de pruebas acabo siendo yo. Primero todo bien hasta que, al cabo de tres meses, la capota dejó de funcionar. Pero cuando digo que no funciona en realidad es lo siguiente: se abría hasta cierto punto, y después se quedaba ahí atascado (como en la foto). No se seguía abriendo y lo único que podías hacer (menos mal) era volver a cerrarlo. Cuando lo arreglé me dijeron: “bien, la cosa está en que es demasiado nuevo y al parecer los pistones de la capota se desgastan con el uso… Así que se te irá rompiendo la capota”. Cuando superé el hecho de que mi coche ya casi no era un descapotable, empezó a fallar el motor. De pronto, cuando bajaba a 1000 revoluciones, se apagaba solo. Arreglaban algo y volvía a romperse porque no sabían qué le pasaba. Terminé dejándolo y comprándome otro.
- Mi Sony Vaio. Esta ha sido la última gran desgracia tecnológica. Con la inminente llegada de mi suegra a mi casa decidí (y me ayudaron a decidir) que mi cuarto estaba hecho una porquería y que debía ordenarlo. Así que bueno, después de dejar el PC encendido sobre la cama, se me ocurrió poner un poco en orden la estantería con mis muchísimos libros… Con tan mala suerte que un libro se cayó encima de una cosa llena de agua que tengo (paso de explicarlo porque es complicado) y la cosa llena de agua no tuvo otro sitio donde caer que encima de mi ordenador. Ayer vino el servicio técnico a llevárselo porque ni siquiera se enciende. No quiero ni saber cuánto me va a costar la reparación, pero me temo que acabaré trabajando en alguna esquina de las Ramblas para pagarlo.
- Mi móvil. Un novkia 7370 que hace ya más de un año y medio que me lo compré también. Está hecho polvo pero no es para menos… Si cuento la cantidad de horas que he llegado a hablar con él… En fin, poned que durante este año y medio por lo menos 4 horas diarias de charla ha tenido que aguantar este pequeño aparatito. La batería está que se cae a pedazos, la carcasa está toda desconchada porque a los cinco (5) días de tenerlo se me perdió la funda protectora… En fin, que me lo voy a cambiar.
Y me lo voy a cambiar porque ya está para el arrastre y porque he visto un móvil que es genial y no, no es el Iphone pero diría que me gusta más. ¿Estoy diciendo una locura? Quizá. Peor de verdad que es precioso. Mi siguiente móvil será este:
¿Cuánto me durará? Aceptamos apuestas.
ACTUALIZACIÓN: Opinión sobre el S500i. Veo que mucha gente está entrando en este post, imagino que por la salida del S500i en The Phone House. Sí, me he cagado en todo porque está muy barato, aun así no podría comprarlo porque me supondría cambiarme de compañía, y no me sale a cuenta. Bien, para quien le interese, el móvil va bastante bien. Es muy estético, la batería dura bastante (como todos los SonyEricsson, la verdad) y además viene con un programa para administrar los archivos del móvil. La única pega de este programa es que, al parecer, no instala actualizaciones para que el USB pueda leer el móvil, y tendréis que buscar la solución por Internet. Sí, es solucionable. Eso sí, si tenéis un Vaio (como el mío, que ya arreglé! jeje) no habrá problema para que lo podáis conectar a la primera.
Por otro lado, la memoria del móvil es un pelín escasa.Hay que tener en cuenta, por eso, que acepta tarjetas de memoria, así que eso no debe ser un problema. Para lo demás, los menús son muy intuitivos y prácticos (hasta mi padre, que no tiene ni idea de móviles, lo sabría usar).
El único problema que he tenido ha sido las teclas. Sí, las teclas de los números, que son muy monas, pero ya se han roto cuatro. “¿Cómo?” os preguntaréis. Pues bien, jugando a uno de los juegos que trae el móvil hay que apretar algunas teclitas, y recomiendo encarecidamente que se haga solo con la yema de los dedos, ya que si lo haces con las uñas (es lo que tiene tener la manicura hecha siempre) al final se acaba partiendo por la mitad. El móvil sigue funcionando igual, pero claro, si te cuesta una pasta es algo que revienta. No es algo que se vea demasiado, pero bueno… Ya que estamos hablando de un móvil que es puramente estético (no tiene 3G, ni la cámara es demasiado buena…), que te salgan unas rallitas en medio de las teclas no es ninguna gracia. Ya pondré alguna foto para enseñarlo.

carmncitta escribió,
18 Julio, 2007 a 12:39 pm
jajajajaja esperemos que más que el resto de cosas!!!!!
Yo creo que en ese aspecto soy todo lo contrario, las cosas me duran mucho y eso que en el resto de cosas soy un poco torpe xDDDDD
Brontë escribió,
18 Julio, 2007 a 1:11 pm
Ya me ves… Para lo único que soy torpe es para las cosas tecnológicas… La ropa en cambio me dura un montón, por ejemplo. Bueno, no sé, todo… Pero a la que sea algo que se conecte a la electricidad… No te lo pierdas que ÉL me regaló hace poco una Nintendo DS súper chula… A ver qué hago con ella, aun se me caerá desde un avión sobrevolando Madrid. Cualquier cosa oye, cualquier cosa…
Jorge escribió,
18 Julio, 2007 a 2:21 pm
“no es el Iphone pero diría que me gusta más…”
hmmm quiero que digas lo mismo despues de que entres a la tienda apple en NY y pruebes el iphone por unos minutitos! jejeje
besos!
Mask escribió,
18 Julio, 2007 a 5:01 pm
Demos gracias a Dios de que no trabajas en una planta química…¿o sí?, lo bueno es que el lechu al parecer no es de pilas, pero por lo que has platicado te dura menos que la batería del ipod,je.
Lamento lo de la Sony Vaio, soy testigo de cuanto la deseabas, espero tenga arreglo.
la cosa llena con agua que mencionas; ¿No es de casualidad algo que se conoce como pecera?
Un abrazo Bronte, ya estamos a punto de abrir.
Brontë escribió,
19 Julio, 2007 a 8:08 am
Bueno Jorge, es que en cuanto a diseño me gusta más el de Sony Ericsson, aunque reconozco que el Iphone tiene más pijaditas y más tonteriítas… que al fin y al cabo, lo reconozco, yo no voy a usar! jejeje Es que estuve pensándolo ayer, valorándolo friamente y me decía yo a mi misma: El Iphone cuesta 600€ y solo vas a usar un 15% del teléfono, mientras que el otro cuesta 250€ y usarás el 80%. Así que en cuanto a porcentaje, me sale mucho más caro el Iphone. Si a ello le sumamos que mi hermano mayor me mata si me lo compro antes que él (le hice una promesa) y yo necesito un móvil yayayayaya, pues no sé…! jejeje Igualmente, juguetearé y todo eso en cuanto entre en la tienda…
Mask! Qué alegría tú por aquí! jeje Si trabajara en una planta quiímica seguramente ya habría habido una explosión enorme que lo destruyera todo pero que a mí solo me quemara las cejas (Véase Terry Prattchet – Pies de Barro). Al Lechu no te creas, lo tengo malherido… porque otra caracterísitca mía es ser muy patosa y caerme encima de dedos meñiques de pies, dar codazos… Todo lo bajita que soy y todo el daño que soy capaz de hacer me sorprende y me abruma…
Esa cosa llena de agua no es más que una lámpara psicodélica que me compraron mis padres cuando era pequeña y a la que tenía cariño. Es un tubo largo con agua que al enchufarlo salía una luz blanca y burbujas. Era relajante y, sí, un pelín hortera. Y además, peligroso. Puta lámpara.
Me invitarás a la inauguración?
El Hidalgo Informático escribió,
19 Julio, 2007 a 12:36 pm
Te doy 3 meses, jajaja. Es broma.
Es lo malo de los aparatos de este estilo, que se romen, lo único que podemos hacer es cruzar los dedos y esperar que dure el máximo tiempo posible.
Así que con el nuevo móvil cuidadín! A guardarlo siempre bajo llave, jeje.
Un beso.
Brontë escribió,
23 Julio, 2007 a 12:07 pm
Ya me ha llegado la factura del Vaio. Me cago en la gran puta de oros.
Ahí queda.
Pal escribió,
25 Julio, 2007 a 6:16 pm
y yo llegué tarde!!! mi marido, el informático pregunta si la secaste con el secador de pelo primero!!!!!! que a veces tienes suerte… en fin, demasiado tarde…
Brontë escribió,
26 Julio, 2007 a 9:05 am
Y… sí, lo sequé con el secador de pelo… pero no hubo manera. sabes cuánto me cobran? más de 600€, y no le estoy aplicando el impuesto (o sea, que con impuesto más de 800€). tu marido no sabrá arreglar Vaios, no?? jeje
liridon escribió,
26 Noviembre, 2007 a 1:10 am
tung qa po ban naj se te re tung
liridon escribió,
26 Noviembre, 2007 a 1:11 am
ej nqose te vje qyky sms kallxom/
Susy escribió,
4 Febrero, 2008 a 6:15 am
Jajaja mi novio es parecido a ti..todo se le echa a perder o le rompe algo. Le presté mi cam de video y wow..ya le echo a perder la pantalla que se abree..:s q horror jaja ksi lo mato pero bueno..Ah por cierto yo también tengo el S500i y a los 12 días se me rompieron las teclas (mi novio se burlo de mi) y lo lleve a garantía con la empresa telefónica y me dieron otro y a los 12 días exactamente se volvióa romper..ya tengo uno nuevo y ya van 11 días jaja espero que mñana no amanezca roto..Saludos
El cementerio indio « La odisea de Brontë escribió,
22 Octubre, 2008 a 8:30 am
[...] Alguna vez os comenté que mi cuarto era un Cementerio Tecnológico con todas las de la ley. Que resulta que todas esas nuevas tecnologías que caían en mis manos [...]