El Faraón Hereje

Recupero un texto que ya escribí pero que me apetecía volver a publicar para que no se pierda. No sé si en él se puede ver la admiración que siento hacia este hombre, de otra época y de otro mundo.

 Estela de Akhenaton y Nefertiti

Esta estela representa al faraón Akenaton y a su esposa Nefertiti con sus tres hijos. Akenton tenía una manera diferente de ver el mundo y, entre otras cosas, eso afectó a la religión y al arte. Durante su reinado, la religión pasó a ser monoteísta (solo se veneraba a Aton, el Dios del sol que representa al disco solar) y el arte era cada vez más expresivo y más simbólico, pero a la vez más humano y sentimental.
Esta es la única época en del Antiguo Egipto en la que las escenificaciones de los faraones no son perfectas; de hecho, aquí se puede observar que el faraón, además de poco agraciado, tiene tripita y la cabeza algo apepinada. En cambio, Nefertiti (la bella entre las bellas) se ve que es una mujer preciosa. Además se nota que la relación que tienen con sus tres hijas pequeñas (se ve que llevan la trenza característica de los menores de edad) es de un gran afecto, y no dudan en dejarlo grabado para la eternidad.
Esta es una de mis obras favoritas, claro que cualquier obra de la época amárnica me parece preciosa. Supongo que se debe a que son esculturas, etc, que me parecen más fieles a la realidad, y por lo tanto más cercanas al pueblo. Y naturalmente, debo decir que esta época me gusta porque la historia de su Faraón es una de las más interesantes para mí (junto a Ramses II y Hatshepsut) del Antiguo Egipto. Un hombre adelantado a su tiempo, con una mente privilegiada, que tuvo el valor de enfrentarse a una sociedad absolutamente jerarquizada en la que, en realidad, el Faraón no era más que un mero instrumento de los clérigos de Amón, el Dios más político de toda la historia de la humanidad*.
Fue una verdadera lástima que una vez muerto Akenaton (o Akhen-aton, “el amado de Aton”), se le considerara poco más que un hereje, se destruyera la ciudad que construyó como su capital y desaparecieran muchas de sus obras de arte. De eso se encargaron los clérigos de Amon, artífices de la caza de brujas contra Akenaton y su familia. De hecho, el célebre Tutankamon fue coronado Tutank-aton, porque fue el sucesor del Rey Hereje y estaba influenciado por él. Pero éste pronto cambió su nombre a tutankamon (es decir, es la misma raíz, lo único que cambia es de Aton a Amon) por la presión de los clérigos más importantes.
Aun así, el tiempo nunca podrá borrar todas las revoluciones que dejó como testamento en la historia de Egipto, y nadie olvidará que fue el precursor de las religiones monoteístas, signo de un cerebro y una cultura más desarrollada.

* Amón fue una figura en el panteón “inventada” por los clérigos para dar legitimidad de trono a personajes que les interesaban que fueran Faraones. No es un Dios que evolucione con el tiempo como pueden ser Horus o incluso Bastet, sino que es un Dios inventado desde cero mucho después de la quinta dinastia (La cuarta dinastía es la de las pirámides). Digamos que era una manera de hacer “campaña política”.

12 Comentarios »

  1. carmncitta dijo,

    23 Mayo, 2007 @ 10:51 am

    que interesante!!! no conocía la historia!! :D qu lástima que se destruyeran obras, joeee..siempre los que iban un poco por delante fueron tratados mal, la historia se repite en diferentes momentos…

    un besooo muaa

  2. Ashiku dijo,

    23 Mayo, 2007 @ 11:06 am

    Eee-giiiip-to,Eee-giiiip-to!!
    Eee-giiiip-to!!
    (Léase con tonada de cancha).. ¡¡Iuujuu!!
    A mí siempre me conmueve cómo querían a los niños en Egipto, les daban mucha bolilla y a las niñas por igual, se han encontrado restos de niñas grandecitas discapacitadas, signo de que hubo decisión de cuidarlas, de atenderlas, algo impensable en otras culturas.

  3. El Hidalgo Informático dijo,

    23 Mayo, 2007 @ 3:12 pm

    Ya ves sorprendente la historia si.

    Has hecho bien poniéndola de nuevo, no debería perderse.

    Un beso.

  4. Jorge dijo,

    23 Mayo, 2007 @ 4:02 pm

    Que interesante, sobre todo lo del nombre de Tutankamon. Y por otro lado nos damos cuenta que las peleas políticas siempre han existido…

    un beso

  5. Brontë dijo,

    23 Mayo, 2007 @ 7:59 pm

    Citta, por suerte quedan muchos retablos, etc, donde se puede apreciar el estilo amárnico (el influenciado por este Faraón). De hecho, si encuentras la silla de oro del tesoro de Tutankamon se puede ver unas figuras totalmente amárnicas. Naturalmente, no las destruyeron porque sino el pobre rey-niño se hubiera quedado sin ajuar funerario. Otro día hablaré de él y de los misterios sobre la apertura de su tumba.
    Ashiku, los niños eran el futuro, y ellos lo sabían. Naturalmente, y como pasa ahora, no todos tenían las mismas posibilidades de llegar a ser un visir, por decir algo, pero lo más importante es que vivían dentro de la igualdad (daba igual que fuera hombre o mujer) y que todo el mundo era igual ante la ley (al menos en la teoría. como en todas partes, siempre hubo corruptos porque el ser humano es así de despreciable en muchas ocasiones).
    Hidalgo, ésta, para mí, es una de las más sorprendentes, pero con 3.000 años de historia seguro que hay muchas que se nos escapan. La verdad es que este tema es tan emocionante… aaaaish!
    Jorge, el hombre es un ser político en tudas sus vertientes, ya lo ves. Sobretodo cuando se trata de conseguir el poder! jejeje Si es que en el fondo no hemos cambiado nada desde hace cinco mil años…

  6. Brontë dijo,

    24 Mayo, 2007 @ 12:25 pm

    Estoy entre preparar un post sobre Tutankamón o sobre mi fin de semana en Alemania (que ha sido éste último). aaay…

  7. Ashiku dijo,

    24 Mayo, 2007 @ 9:50 pm

    Y, prepará los dos…

  8. Brontë dijo,

    25 Mayo, 2007 @ 6:10 am

    NO tengo tiempo para tanto!! Y como este finde me voy a la Isla Blanca (Ibiza) solo prepararé el de Tutankamon. Y a la vuelta, preparo Ibiza y Munich. No está mal, eh? Estoy viajera…

  9. Pal dijo,

    25 Mayo, 2007 @ 7:15 am

    te dedícas a la historia? vaya, vaya… los lectores de Bart son realmente … especiales… me encanta Munich… eeeh…. bue, yo vivo en una ciudad de egiptólogos (Tübingen), entonces este faraón es popular, si… eeeeeh… bien, ya seguiré pasando… un beso

  10. Brontë dijo,

    25 Mayo, 2007 @ 7:46 am

    Me gustaría dedicarme a la historia Pal, pero desgraciadamente la historia en españa no da de comer, y la economía sí. Peeero, si algún día tengo mucho dinero… No te diré que soy capaz de dejarlo todo, pero mi pobre futuro marido tendrá que aguantar una temporadita en Egipto! jeje Muchas gracias por la visita! :D

  11. Tutankamón: el Faraón Niño « La odisea de Brontë dijo,

    25 Mayo, 2007 @ 7:55 am

    [...] este caso no podemos saber de quién fue hijo. Se sospecha, por la época, que podía ser hijo de Amenofis IV (o sea, de Akhenaton) y de una segunda esposa, Kiya (que algunos dirán: cómo podía ser que Akhenaton tuviera como [...]

  12. ETIAM dijo,

    7 Mayo, 2008 @ 8:23 pm

    Quisiera hacer un trabajito sobre la época amárnica. ¿Donde puedo encontrar información fiable?

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