Qué malas son las malas críticas
Todos somos vanidosos y de vez en cuando nos dejamos llevar por el orgullo. Aunque parezca una tontería, siempre me había sentido orgullosa de mi blog porque atraía muchas visitas. Si a eso le sumamos que tengo una pareja que me adora y que siempre me dice lo bien que escribo y, además, la aparición de lectores asiduos que en algún u otro momento me han halagado, han hecho que mi autoestima como blogger/escritoria subiera y subiera como la espuma.
Debido a este subidón (subidón subidón!!) de vanidad me atreví a escribir un relato. Increíble por un lado, ya que desde bien pequeña lo había intentado y siempre los había deshechado, y por otro porque no es en absoluto mi estilo. No sabía si me iba a gustar, pero me senté delante del ordenador (¿será cosa de mi Vaio que tiene efecto de musa?) y lo escribí de una sola sentada. Cuando lo acabé, lo leí y me gustó. Después se lo mandé a ÉL y se entusiasmó: eso me subió muchísimo más la moral porque, Dios mío, si ÉL me dice que es buenísimo (y otros comentarios que me hizo que me halagaron muchísimo) me lo creo sobre todas las cosas y entonces me creo aun más que puedo llegar a escribir bien.
Total, que después de la resaca del relato, lo volví a leer y pensé: Humm, creo que no me acaba de gustar. Por su lado, ÉL le mandó el relato a una persona que ambos consideramos que escribe muy muy bien pidiéndole que diera su opinión sobre el escrito. Claro, imaginaos el estrés: ¿Qué dirá esa persona sobre eso? Entonces te vuelves más crítico y cuando lo vuelves a leer te parece un texto presuntuoso de alguien que realmente no tiene ni idea y que es más un ensayo en el que se deja claro ”Cómo quedar mal haciendo ver que se sabe escribir” que no un relato de verdad.
Cuando ha llegado la respuesta me he quedado un pelín chafada. Sí, lo primero que ha dicho ha sido que era bueno, pero que era de un estilo totalmente contrario al suyo y entonces ha descrito todo aquello que cambiaría: Prácticamente todo. Claro, ha sido bastante deprimente. A ver, evidentemente esta persona se ha tomado la molesta de analizar el texto y ver en qué fallaba y qué era lo que cambiaría, y se lo tengo que agradecer (y como tal se lo he agradecido a través de ÉL), pero claro, no deja de dañar un pelín el orgullo, aunque tú lo tengas delante y veas que no es más que un post más en la selva de post que es la blogosfera. En fin, todo el mundo tiene un relato donde aparece su sombra o su otro yo, y eso no hace que sea mejor o peor, simplemente uno más.
Esto me ha hecho pensar en por qué escribo. ¿Escribo porque me creo que soy buena? Evidentemente no, aunque en determinados momentos haya llegado a creer que no lo hago mal del todo. ¿Escribo porque quiera que me concedan un premio? Pues si a la primera pregunta es que no, está claro que a la segunda menos. ¿Escribo porque soy una egocéntrica que pienso que, lo que pase en mi vida y por mi cabeza le pueden interesar a otros? Un poco de egocentrismo sí que tengo. Pero sobretodo escribo porque me divierte y es una manera de desfogarme un poco.
Los halagos no son buenos, porque se te suben a la cabeza, y hace que uno mismo se suba a un pedestal. Cuando eso pasa, la caída, que nunca sabes cuándo va a llegar, es aun más grande. Esto me pasa por no saber escribir con metáforas.


Juan Ángel dijo,
22 Mayo, 2007 @ 1:35 pm
La verdad es que todo blogger suele estar orgulloso de su cachorrito. Y ni tú ni yo vamos a ser menos ^^. Además seguramente ese orgullo el que haga que sigamos escribiendo…
Tal vez no quieras (lo entiendo perfectamente), pero la verdad es que me gustaría que pusieses el texto. Aunque di tú que alguno más te criticaría…
Un abrazooo!!
El Hidalgo Informático dijo,
22 Mayo, 2007 @ 2:35 pm
Al igual que hay escritores que cuidan hasta el más mínimo detalle a la hora de expresar algo, también hay otros escritores que son más “normales” y que escriben de manera totalmente legible y sin ninguna floritura. Y han sido capaces de triunfar.
A mi personalmente me gusta tu blog, la manera que tienes de contar las cosas, sino, directamente no lo visitaría.
Así que de desanimarte nada. Si tu crees que es bueno, y Él también yo creo que es suficiente para poder ser publicado al menos en el blog. Seguro que está genial.
Así que desde aquí un empujoncito para que todos podamos leer la obra maestra que nos has hecho.
Un beso.
Mask dijo,
22 Mayo, 2007 @ 2:38 pm
Hola Eska!
La segunda ves que cerre mi blog me sentía como lo acalo acabas de describir, me volví el más critico de mis post buscando siempre que siguieran el mismo estilo que pensaba que les gustaba leer, cuando quise cambiar un poco ele stilo me deprimio que los comentarios eran menos que en el post más tonto que escribi, cuando me llego la duda de seguir o no fue Rubbens en un comentario que me dijo que escribiera para mi, no para los demás, ya que de esa forma siempre encotraremos criticas, simepre me ha gustado tu forma de narrar, hace que uno se imagine estar a un lado tuyo y las carcajadas que me has hecho soltar no tienen precio, asi que al que uno nom le guste algo que escribiste no es válido para que te sientas mal, somos más los que apreciamos lo que escirbes que los trolls.
Hasta ahora mi post favorito es el de las historias de Egipto, comentado quizas por pocos, pero muy bueno para los que lo leímos, ahora mi trabajo es más pesado por eso vengo poco, pero aquí sigo
un abrazo
Brontë dijo,
22 Mayo, 2007 @ 4:56 pm
En realidad el problema no es que esa persona no haya dado el visto bueno 100%, sino que yo misma me he desanimado con el paso del tiempo porque pienso que realmente no tengo las aptitudes para hacer lo que quiero hacer. Eso sí, a la conclusión que sí que he llegado es que, al fin y al cabo, escribo porque me da la gana y lo que me da la gana… Y bueno, si alguien lo isfruta pues uqé mejor, no??
La verdad es que le tengo que agradecer a ÉL haber estado tan pendiente de mí y haber hecho los esfuerzos que ha hecho por intentarme convencer de que no soy tan mala como me pinto… El problema está en que a veces una se ofusca y… en fin, que no escucha. Pero es tan… En fin, tan perfecto, que casi casi me siento como en mi relato: quién soy yo para turbarle? jejeje
carmncitta dijo,
22 Mayo, 2007 @ 5:10 pm
es una opinión no? no te chafes no sé…yo creo que lo principal es pasarlo bien y desconectar un poco, yo escribo por eso, cuando me agobie lo del blog será el momento de apagar e irme.
muchos besos!
Ashiku dijo,
22 Mayo, 2007 @ 7:04 pm
Las críticas nos hieren un poco, pero siempre hay que agradecerlas porque tomàndolas en forma positiva nos sirven mucho más para avanzar que cien alabanzas. Vos sabés que escribís bien y que lográs comunicarte muchísimo, pero estás acostumbrada a un estilo de texto. En tu primera incursión en otro estilo, el de los relatos breves (que son complicadísmos de escribir) ¿qué te dice un experto?: que está bien escrito, pero que le falta. ¿Y cómo no iba a faltarle? Sería un milagro o una casualidad que no tengas que pulirte, aprender. En realidad la crítica que te hizo es buena, positiva, si se tomó el trabajo de hacerla es porque pensó que vale la pena.
Adhiero a MasK: más Egipto por favor.
Ashiku dijo,
22 Mayo, 2007 @ 7:38 pm
Pero el relato es el de la imagen en el espejo, o es otro?
Jorge dijo,
22 Mayo, 2007 @ 11:01 pm
Yo creo que todos somos suceptibles a sentirnos agravados cuando alguien nos dice algo que va en contra de lo que pensamos de nosotros. Así sea mentira. Así sea mal intencionado. No se, hay quien se sacude el comentario como si fuera polvo y se olvida y sigue la vida. Pero no todos tenemos esa capacidad y nos afecta escuchar que estamos haciendo algo “mal”. En fin, yo siento que las opiniones (y para el caso, las críticas) son 100% relativas a la persona que las emite y no pueden ser tomadas como absolutas ni completamente verdaderas, sino solo como opiniones.
Y si, me gusta mucho como escribes!
besos
Andrómedo dijo,
23 Mayo, 2007 @ 2:58 am
Si es una cuestión de estilo, me gustaría comentarte que una de las cosas que me gustó del relato es que lo empecé a leer y sonaba muy real, porque está expresado de una forma muy natural, aunque a la vez se nota que va a suceder algo interesante. Quizá ese estilo no gusta a todo el mundo, pero en este caso también añadió un factor sorpresa muy curioso, que no habría tenido si lo hubiese leído con el [modo lector relato corto: on]. Si la primera frase hubiera sido “El cristal de la oscura ventana de mi habitación vibró suavemente al compás de un lejano trueno mientras mi pie se posaba sobre el suelo frío…”, sabría que, una de dos, o el post es un relato, o bien has pasado demasiadas horas leyendo a Rubbens.
Brontë dijo,
23 Mayo, 2007 @ 7:49 am
Muchas gracias a todos por vuestros ánimos. En realidad, ayer lo que sentía era que me estaba volviendo una vanidosa horrorosa que piensa que sabe hacer algo bien cuando simplemente está en la media, y estaba sorprendida yo misma porque una mala crítica lógica (que ya esperaba) me chafara tanto. Lo “más mejor” (toma patada al diccionario!) es que considero que ya he madurado un pelín en esto, así que genial. Eso sí, me encanta cuando ÉL me dice que escribo bien… La verdad es que es el único que hace que llegue a creérmelo de verdad… No sé, es como cuando me dice que soy preciosa, que salgo a la calle en plan: mirad, mirad, soy preciosa! jejejeje Si es que soy lo que no hay…
Pero eso, muchas gracias a todos por los ánimos. Me hago eco de vuestras peticiones y esribiré otro post de Egipto, lo opndré bajo el tag de historia, para que así podáis encontrarlo pronto…
Y por cierto, Andrómedo, si me paso muchas horas leyendo a Rubbens me temo que el cerebro se me deshace… Demasiado complicado para mí, de verdad. Yo soy simple.
(Ashiku, sí, era del relato del espejo!)
Pal dijo,
25 Mayo, 2007 @ 7:25 am
yo pienso que una experiencia así no la pasa porque quieres escuchar que te digan lo fantástica que eres, sino porque tienes el interés de mejorar… después del placer de ser capaz de hacer algo, viene la pregunta de si quiero mejorarlo, como quién dice profecionalizarlo… igual lo que te digan, tu camino para mejorar y darle espacio a tu escritura es tuyo.
A mi las historias no se me dan… que se le va a hacer!