Archivo paraMayo 4, 2007

Ayer vi el Diario de Patricia

Sí, lo confieso. Soy una llorona. Pero no de esas que lloran una lágrima e inmediatamente cae una catarata, sino que a la mínima me pongo a llorar. Me emociono con una facilidad pasmosa y por cualquier cosa. De hecho, las lágrimas son mi manera de demostrar que algo me afecta, ya sea para bien o para mal.

Si siento rabia, lloro; si siento felicidad, lloro; si siento impotencia, lloro; si siento tristeza, lloro. Si me da el sol en los ojos, lloro. Jeje, no, en serio, que lloro por cualquier sentimiento. Eso muchas veces ha hecho que me ganara el apelativo de llorona, aunque muchas veces solo se me aneguen los ojos y nada más. Pero qué queréis… Es parte de mi personalidad, y sé que si dejara de llorar (o lloriquear, como lo llamo yo) sería porque me estaría enfriando, y que no viviría mis emociones tan intensamente como las vivo. Eso no quiere decir que sea una “Drama Queen” que a la mínima esté montando shows… O sea, que no vivo en una telenovela. Pero me gustan mis sentimientos, y no voy a esconderme de ellos ni esconderlos a los demás.

Pero ese no es el quid de la cuestión. La cosa es que, por mucho que me dé vergüenza, ayer me enganché al Diario de Patricia. Para los que no sepas qué es, es la versión española del Show de Oprah. En fin, es bastante patético. Pero mira tú por donde, ayer venía de la calle, toda calada por el agua que había caído en mi pueblo (que cuando caen dos gotas se llena de charcos de cinco centímetros de profundidad) y me apetecía tumbarme en la cama y no pensar ante la tele mientras recobraba el calor. Y mira, una chica le había traído a su hermana gemela a su novio que vive en Argentina y que nunca se han visto, y me enganché. Tanto, tanto, que me emocionó y todo, y se me escapó alguna lagrimilla. Por ver a la hermana, tan cuca ella, queriendo hacer feliz a su gemela y trayendo al novio (que por otro lado no le gustaba nada, pero como la gemela estaba enamorada… se lo respetaba). También por saber que la chica tenía un montón de complejos por el físico y que el argentino había sabido sacárselos desde lejos, y pensé: qué cuco este niño, con lo difícil que es quitar los complejos a una chica de 18 años.

En fin, que soy una llorona y me enorgullezco de ello. Pero por favor, lo que si os voy a pedir, una cosa muy importante es que… No le digáis a nadie que vi el Diario de Patricia!!!! Arggggh!

Comentarios (13)